Ciencia y Cultura Hasta la Sepultura. Oda a la “Cosa”
Hoy les presento este texto anónimo, al menos de autor desconocido para mí, que ha logrado salpicar sonrisas en cuanta gente lo ha leído.
El título en sí, no es original, pues el genial Pablo Neruda escribió una “Oda a las cosas”, aquí un fragmento:

ODA A LAS COSAS.
Pablo Neruda
Amo las cosas, loca,
locamente.
Me gustan las tenazas,
las tijeras,
adoro las tazas,
las argollas,
las soperas,
sin hablar, por supuesto,
del sombrero.
Amo todas las cosas,
no sólo las supremas,
sino las infinitamente chicas,
el dedal,
las espuelas,
los platos,
los floreros.
…
Pero, obviamente se trata de un texto muy distinto al que aquí les presento.
Dice don Juan de la Cosa, que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, pero que una cosa y la otra cosa, son todas la misma cosa.
¿Y QUÉ ES LA “COSA”?
“Cosa” es, posiblemente, una de las palabras más usadas del idioma castellano.
La “cosa” puede ser objetiva o subjetiva, abstracta o concreta. Pero ya sea una “cosa” o la otra, la “cosa” es que la “cosa”, identifica, explica o se aplica casi a cualquier “cosa”.
Por ejemplo, hablando de otra cosa, veamos el siguiente caso:
Doctor: – Bueno, usted dirá, Don Luis, ¿Qué le trae por acá?
Paciente: – Pues la cosa, doctor, es que, desde hace un tiempo, al levantarme por las mañanas siento una cosa rara, una cosa fea, así como si todas las cosas me dieran vueltas en la cabeza.
Doctor: – ¿Y qué tiempo hace que viene usted padeciendo esa cosa?
Paciente: – Hará cosa de un mes. Pero es una cosa que siento muy, muy fea.
Doctor: – ¿Ha tomado Ud. alguna cosa para esa “cosa” que siente?
Paciente: – La verdad doctor, la cosa es que me han recomendado mil cosas, pero yo no hago caso a todas las cosas que me dice la gente.
Doctor: – Bueno, pues en primer término le diré que a mí me gusta ser muy claro en mis cosas. Esa cosa que usted está experimentando, es una cosa que le suele pasar a las personas de edad avanzada, como usted, y lo peor de la cosa es que para este tipo de cosas no se ha inventado todavía ninguna cosa.
Paciente: – ¿Entonces la cosa es seria?
Doctor: – No hay duda que requiere atención. Yo le recomiendo tres cosas: la primera, es que tome las cosas con calma. La segunda cosa que le aconsejo, es que no vaya a hacer ninguna locura; cálmese y no haga cosas de las que se pueda arrepentir. La tercera cosa es que quiero que se tome esto que le estoy recetando por una semana. Si en ese tiempo usted nota que la cosa no mejora, vuelva para ver qué otra cosa podemos indicarle, porque tenemos que evitar que esto degenere en otra cosa peor, porque entonces sí que la cosa se pondría más difícil.
Paciente: – Muy bien, doctor ¿ahora, quisiera usted decirme cuánto va a costarme esta cosa?
Doctor: – Mire, pase con mi secretaria, que es la que se ocupa de esas cosas.
Ciencia y Cultura, hasta la sepultura.
Soy Víctor M. García de la Hoz, hasta la próxima.