10 de mayo del 2008

¡No a las torres de alta tensión!

  • Funcionarios de la CFE no convencen
  • Preocupa a la población los daños ambientales y a la salud

Funcionarios de la Comisión Federal de Electricidad, asistieron a esta ciudad de Jalpan donde expusieron ante un grupo de personas de la sociedad civil el proyecto de la línea de alta tensión que pretenden atravesar por la ciudad de Jalpan, donde la gente dijo “No a las líneas de alta tensión”.

En esta reunión, donde los presentes dieron a conocer su inconformidad por esta obra, se desató una controversia donde al final se volvió a quedar en nada.

Y es que resulta que la sociedad ya está harta de que sin tomarlos en cuenta vengan gentes de fuera a hacer lo que se les da la gana, sin informar a la población y ante la complacencia de las autoridades. Ahí señalaron que a lo largo de la historia reciente, por ejemplo se construyó el aeropuerto, el camino a San pedro Escanela y a San Juan de los Durán, donde se han hecho inversiones millonarias, y en ningún caso ha sido justificado el gasto y el daño ambiental con los resultados.

De igual forma, durante la reunión se denunciaron amenazas que un “ingeniero” de la CFE les hizo a algunos propietarios de predios por donde pretenden pasar las líneas de alta tensión, diciéndoles que de todas formas les tienen que vender.

A la reunión asistió como invitado el Ing. Víctor Idelfonso, Subdirector de la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda, quien ante la información que estaban dando en relación a que ya contaban con todos los permisos correspondientes, este les señaló que no era verdad, ya que esa obra no está autorizada por parte de la Semarnat.

También expusieron sus temores en cuanto a los daños a la salud que puede causar, ya que de todos es sabido que las líneas de conducción eléctrica generan un campo magnético, el cual puede ser dañino a la salud humana y a la naturaleza.

Esta obra que dejaría un daño irreversible al ambiente, por el impacto fatal contra la biodiversidad, pretende atravesar la ciudad de Jalpan, la cual pasaría cerca del CERESO, el Colegio de Bachilleres y la Escuela Secundaria Técnica No. 3.

En ese sentido la preocupación de la sociedad es mayúscula, ya que algunos estudios han reportado que niños que han vivido cerca de líneas de transmisión de alta corriente y en líneas de distribución, han tenido incidencias de cáncer mayores.

Igualmente, otros estudios han llegado a la conclusión que adultos expuestos a líneas de alta tensión han sufrido una incidencia mayor de enfermedades, que aquellos que no se han expuesto a ese tipo de radiación.

A pesar que los estudios no son concluyentes, los organismos internacionales de salud recomiendan evitar los campos magnéticos, en especial aquellos causados por las líneas de alta tensión, subestaciones, transformadores aéreos y líneas de transmisión y de distribución eléctricas.

Los ciudadanos están en pleno derecho de exigir que las líneas de alta tensión y los transformadores se encuentren alejados de sus viviendas.

En nuestro país, donde generalmente las líneas de transmisión y de distribución están instaladas al aire libre y en muchos casos cercanas a viviendas, constituyen un atentado contra la salud, que el gobierno tiene la obligación de corregir y los ciudadanos tenemos el derecho de exigir que se corrija.

En la década de los 80, en Estados Unidos, varios estados tomaron medidas al respecto y hubo muchos casos de demandas contra las empresas de electricidad por instalaciones aéreas cercanas a viviendas.

La revista The Economist publicó un estudio de la Universidad de Colorado mostrando un cuadro de 344 niños que murieron de cáncer después de vivir cerca a líneas de alta tensión contra una muestra de control de otros 344 niños sanos que nunca sufrieron esa enfermedad.

En esa década en Florida donde las demandas fueron numerosísimas, el gobierno federal de ese estado fue uno de los primeros en regular ese tipo de instalaciones.

Un caso patético fue el ocurrido en una ciudad norteamericana donde todos los niños que acudían a un parque donde fue instalada una subestación al aire libre, enfermaron de cáncer al cerebro.

Información como esta es la que mantiene a la expectativa a la población serrana, y es que la salud pública es responsabilidad de todos, por ello, hoy por hoy, la sociedad civil de Jalpan se opone rotundamente a esta obra, primero por considerarla innecesaria, y segundo porque vendría a dañar a nuestra Sierra Gorda y a su gente.

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