10 de noviembre del 2008

Código Político. La Resolución de Rivera

Por  Juan Jose Arreola

A punto está Armando Rivera Castillejos de quedarse sin la posibilidad de competir por la candidatura del Partido Acción Nacional (PAN) al gobierno de Querétaro. La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ratificó, apenas el jueves pasado, la sanción que el Instituto Electoral de Querétaro (IEQ) impuso al Partido Acción Nacional (PAN), por la cantidad de 409 mil 874 pesos, por actos anticipados de campaña llevados a cabo por Armando Alejandro Rivera Castillejos, militante de dicho instituto político.

El castigo es sostenido por considerar que hay elementos suficientes de prueba en el sentido que el panista queretano violó la ley al hacer actos de proselitismo antes del tiempo legalmente permitido para tal acción.

La historia, por consecuencia, ha dado un vuelco trascendental pues con esta resolución, el ex alcalde queretano queda señalado como una persona que violó la ley y que actuó fuera de la ética política.

Siendo así las cosas, muy difícilmente un partido político -el que sea- arriesgaría postularlo como su candidato; más aún si fuera el caso, es decir, si algún instituto político lo hiciera (el postularlo) a sabiendas de la sanción recientemente impuesta, cualquier contendiente podría impugnar la candidatura.

El argumento sería, precisamente, que Rivera Castillejos realizó actos de proselitismo mucho antes de los tiempos legalmente establecidos para tal fin, y como violó la ley en la materia, no correspondería que fuera candidato.

Si este proceso así se fragua, está claro entonces que el actual alcalde de Querétaro, Manuel González Valle, tiene el camino libre para ocupar la candidatura del PAN a gobernador del estado.

Claro, a menos de que no se sucedan alguno de los dos escenarios que a continuación referimos y que por probables, vale la pena destacar.

*Dos escenarios, dos

Dadas las circunstancias; esto es, que Armando Alejandro Rivera Castillejos ha sido “bajado” de la candidatura por la autoridad máxima, se abre la puerta para que busque con mayor ahínco todavía, una alianza política no con uno sino con dos de los ante-pre-candidatos panistas al gobierno del estado, para así formar un bloque que enfrente a González Valle.

Estaríamos ante la posibilidad de que Armando Rivera Castillejos se alíe con Héctor Samuel Lugo Chávez y con Jorge Rivadeneyra Díaz, con lo que conformarían una fuerza que, al menos, de la batalla al interior del PAN por la postulación referida.

La lógica -solamente en este sentido- indicaría que Armando no sería el candidato a gobernador; quedaría en manos de cualquiera de los otros dos aliados.

Simplemente por la amistad que los une y por la proyección política que en este momento ha alcanzado, Jorge Rivadeneyra sería el indicado para recoger la estafeta que le tumbaron a Rivera Castillejos.

El otro escenario tendría que ver con un suceso apenas difundido esta semana que concluyó.

Por vía del internet circula un video en el que presumiblemente se muestra a Manuel González Valle realizando actividades de proselitismo entre los panistas de varios municipios de la entidad, como es el caso de Colón, Jalpan de Serra y otros.

Ciertamente, el video de marras no es del todo claro y, por consecuencia, no resulta ser una prueba contundente de lo que se acusa.

Manuel González aceptó ya que, efectivamente ha acudido a reuniones partidistas con sus correligionarios panistas, aduciendo que lo habían invitado a platicar con ellos.

Pero en igual circunstancia se ubican los políticos de otros partidos que se presume han realizado actividades en el mismo sentido.

Si esto es real y hay quien sabe de tales actividades y tiene pruebas para demostrarlo, teniéndose presente la resolución del TEPJF, resulta obvio que vale más acudir a la denuncia ante la autoridad electoral que pretender hacer la guerra de panfletos, denostaciones y vituperios.

Insisto, si hay esas pruebas, entonces estaríamos forjando un tercer escenario, en el que ni Armando Rivera ni Manuel González tendrían posibilidad ética y legal de ocupar la candidatura a gobernador.

De ahí la trascendencia de esta resolución.

*Lo que viene

Hace cosa de dos meses, a lo sumo, el mismísimo Presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN, Germán Martínez Cázares, le pidió a todos panistas próximos a contender electoralmente, que tuvieran gran cuidado en la elección de los candidatos.

En términos puntuales pidió que los nominados fueran aquellos que tuvieran dos cualidades: decencia y vergüenza pública”.

En este preciso momento no sabemos si le hicieron caso o no. El recuento de lo sucedido hasta ahora en los procesos electorales estatales, que se han verificado a lo largo del año, muestran que no se le ha tomado en cuenta.

La pregunta, obviamente, tiene que ver con los panistas queretanos. No sabemos hasta qué nivel han tomado conciencia de lo sucedido en las elecciones estatales y con Armando Rivera.

Y como bien dice el dicho mexicano, “mas vale prevenir que lamentar” es tiempo, consideramos, que la dirigencia estatal de los del blanquiazul actúa. Es momento de que Edmundo Guajardo Treviño los pare en seco. Así, tal cual, para evitar un descalabro más grave.

El ejemplo, sin lugar a dudas, es ahora Francisco Domínguez Servién, quien ya fue denunciado ante el Instituto Federal Electoral por realizar proselitismo fuera de los tiempos legalmente establecidos para eso.

Es tiempo de ajustar y de “mano dura” en el PAN pues de lo contrario, la historia electoral de Aguascalientes y Yucatán fácilmente se podría repetir en Querétaro.

Todavía tiene chance de enmendar.

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