Código Político: Héctor Samuel
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FOTO: Héctor Samuel Lugo Chávez. |
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Por Juan José Arreola Héctor Samuel Lugo Chávez tuvo su principal diferencia con el grupo político al que pertenecen Francisco Garrido Patrón, Alfredo Botello Montes, Ricardo Anaya Cortés y Manuel González Valle, entre otros panistas que actualmente ejercen el poder estatal, cuando evaluaron quién podría ser el candidato a gobernador. El ex Secretario de Desa-rrollo Agropecuario no compartió la idea de que fuera Manuel González el elegido y así se mantuvo por un buen tiempo hasta que le fue comunicada la decisión de que estaba despedido. |
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En esos meses fue cuando maduró la intención, que ya había forjado tiempo atrás, de buscar la candidatura del Partido Acción Nacional (PAN) a gobernador del estado de Querétaro. Su idea, sin embargo, no prosperó; le sucedió casi lo mismo que a su amigo y socio, Javier Usabiaga Arroyo, quien también intentó ser candidato a gobernador por el mismo partido, en el vecino estado de Guanajuato. La diferencia, sin embargo, es que Usabiaga Arroyo presumió públicamente el apoyo del entonces presidente de la República -y también guanajuatense- Vicente Fox Quesada, para buscar la postulación, lo que finalmente no fue cierto. Héctor Samuel nunca tuvo el respaldo del grupo político referido. Y por eso fue despedido, porque tampoco asumió la decisión de ir con otro candidato.
*Excluido y solo Por eso, cuando deja el gobierno del estado, Lugo Chávez se lleva a cuestas un estigma que muy rápidamente creció: el de ser señalado como una especie de secretario incómodo por no plegarse a los acuerdos del multicitado grupo político. Así lo asumió él y, según lo ha expresado, ellos también lo asumieron así. Con esta ruptura, Héctor Lugo quedó excluido de la corriente política a la que perteneció durante casi todo el tiempo en que se desempeñó como Secretario de Desarrollo Agropecuario. Pareciera ser que esta ruptura también forjó un distanciamiento de sus antiguos aliados y compañeros de trabajo, a tal grado que Héctor Samuel los llegó a señalar como los principales opositores a su pre-candidatura a gobernador. Incluso los acusó de usar recursos públicos para favorecer a “ciertos funcionarios” en su carrera por las candidaturas, y también los señaló como los propaladores del rumor de que dejaría la carrera por la postulación gubernamental, para buscar la candidatura a diputado federal por el primer distrito. En la práctica y más allá de estos elementos, Héctor Lugo se quedó solo, o prácticamente solo en la difícil tarea de construir su pre-candidatura a gobernador. Un pequeño grupo de ex colaboradores de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, que tuvo como su “cuartel de operaciones” el despacho jurídico del mismo Héctor Samuel, lo acompañó en esta aventura política. A la oposición de sus antiguos aliados, la ausencia de una corriente o grupo político sólido al interior del PAN, se sumó la escasez de recursos económicos que ya por los meses de octubre y noviembre del año pasado, hicieron que el proyecto fuera replanteado. El proyecto se “estiró” un poco más, alentado por un par de encuestas en las que se reflejaba que tenía posibilidades, remotas, pero al fin posibilidades de competir seriamente por la postulación. Uno de esos estudios mostraba a Lugo Chávez con alrededor de 25 por ciento de las preferencias entre los adherentes y militantes del blanquiazul, muy pocos puntos por debajo de Manuel González Valle, que en esos sondeos rondaba en el 30 por ciento, y de Armando Rivera Castillejos que traía un porcentaje similar al del alcalde capitalino. A pesar de que en esas fechas podía calificarse de alentadora esa cifra, no fue suficiente, sin embargo, para contrarrestar el peso de las adversidades. Por eso es que tuvo que dejar la carrera por la gubernatura del estado.
*Puntos y contrapuntos Claro está que a pesar de tales elementos, siempre queda la posibilidad de cuestionarse si no hubo otros elementos que empujaran la declinación y, más aún, se inscribiera como pre-candidato a la diputación federal. Primero, porque Lugo Chávez realizó severas críticas al comportamiento de los integrantes del grupo político en el poder y porque lo hizo también de manera específica al alcalde de Querétaro, Manuel González Valle. Segundo, porque trató de construir un grupo político con ex miembros de la Confederación Nacional Campesina y con ex priístas con quienes se vinculó durante su gestión como Secretario de Desarrollo Político, para “hacerse fuerte” y poder competir por la candidatura hoy abandonada. Tercero, porque ahora se encuentra inmerso en una competencia en la que se ha encontrado de frente -lo que evidentemente ya lo sabía o por lo menos estaba en sus cálculos- con su ex jefe, Ignacio Loyola Vera. Cierto es que el PAN le debe a Héctor Samuel Lugo Chávez, en gran parte, lo que hoy es el partido en la zona de la Sierra Gorda queretana, región que no hace más de seis años era considerada como el bastión “verde” del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Lugo Chávez, en su calidad de secretario gubernamental, aprovechó para construir la red panista en aquellos municipios y por supuesto, también aprovechó para forjar su corriente política. Hoy, en términos llanos, está claro que el PAN tiene una deuda pendiente con Lugo Chávez que bien podría saldar nominándolo como su candidato a diputado federal. La única duda que permanece es si el blanquiazul habrá de tomar la decisión de darle la candidatura a Héctor Samuel en lugar de dársela al ex gobernador Ignacio Loyola. Esta historia prontamente tendrá su colofón. |
