Código Político. Justicia perredista
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FOTO: Horlando Caballero |
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Por Juan José Arreola Otra vez, como cada tres años, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) corre el mismo riesgo cíclico que enfrenta cada proceso electoral. La disputa entre las corrientes internas por las postulaciones, ha llegado ya -antes siquiera de que empiece el periodo oficial de campañas- a que un grupo de sus militantes, acudan a la autoridad judicial para tratar de frenar lo que consideran será una imposición.El cruce de denuncias presumiblemente amparadas en lo establecido por la ley, deja claro que la disputa por el poder no necesariamente cruza por la confianza en los mecanismos electorales con que cuenta el partido. |
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Y por eso se recurre a la ley; para que una instancia externa dicte justicia que no pueden impartir los órganos partidistas responsables de ser los jueces de los procesos. Es, digámoslo así, la crisis de la democracia partidista que al no profundizarse, lleva casi de manera automática a la ruptura. La experiencia más clara ha sido, sin lugar a dudas, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el proceso electoral del 2006, cuando este partido sufrió la peor de sus divisiones que lo llevo, también, a la peor derrota electoral de su historia. *PRD. Focos rojos Pero ahora, sin embargo, el caso más grave es, quizá, el del PRD. Veamos. Heriberto Perrusquía, precandidato a la presidencia municipal del municipio de Pedro Escobedo y miembro de la corriente “Izquierda Unida”, encabezada en el ámbito nacional, por Alejandro Encinas, aseguró que la dirigencia estatal de su partido se empeña en postular como aspirante a la alcaldía a Refugio Perrusquía Nieves. El prospecto -ya sabremos en el transcurso de la semana si se concreta o no- es hermano de Francisco Perrusquía Nieves, un prominente militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que fuera alcalde de esta localidad en el trienio 2003-2006. Los perredistas consideran que antes de este personaje, hay miembros del partido que pueden asumir la postulación sin conflicto alguno. Dicen que el presidente del PRD, Horlando Caballero Núñez se empeña en que sea el mencionado, el candidato del partido del sol azteca. En Tequisquiapan las cosas pintan más o menos igual, según narró Armando Avilés, miembro de este partido, pues aseguró que hay media docena de perredistas que pretenden asumir la candidatura a la alcaldía de ese turístico municipio. Sin embargo, la dirigencia estatal solaztequista ha permitido que en la contienda interna se inscriba Carlos Rivas Gutiérrez, quien se desempeña como tesorero en la actual administración y es, también, consejero estatal del PRI. Dicen que la afinidad de este priísta con el actual alcalde de Tequisquiapan, Noé Zárraga Trejo, ha posibilitado este juego prelectoral. Un tercer caso se registra en el municipio de Ezequiel Montes. Bertín Velázquez Rangel, perredista, precandidato a la alcaldía de esta localidad y miembro de la corriente “Izquierda Unida” afirmó que la dirigencia perredista apoya a José Mario Reséndiz Feregrino quien -coincidentemente- es compadre de Horlando Caballero Núñez pues apadrinó a su hija cuando cumplió quince años. Otro más. El caso del municipio de Corregiora, en donde se pretende sea el candidato a la alcaldía, Carlos Sánchez Tapia quien cumple una inhabilitación decretada por su anterior partido, el de Acción Nacional (PAN).
*Por la gubernatura Francisco González de Cosío, precandidato a gobernador por el PRD, solicitó también la intervención de la justicia para que el proceso de elección se realice por vía del voto universal, directo y secreto de los miembros del partido. La impugnación fue presentada por el ex diplomático mexicano y aspirante a la postulación. La intención de presentar este juicio para la protección de los derechos políticos, entendemos, fue para que el PRD haga la elección del candidato a gobernador con base en una amplia consulta, abierta y transparente, en la que intervenga la ciudadanía y la militancia para determinar quién es el precandidato que mejor sirva a los objetivos del PRD. Y aún cuando la acusación vertida por González de Cosío, fue negada por Horlando Caballero, recordamos que hace quince días, el PRD, por conducto de su presidente nacional, Jesús Ortega Martínez, anunció que había sido electo como su candidato a gobernador el empresario local del ramo de la salud, José Carlos Borbolla García. Un par de días antes del anuncio de Jesús Ortega, el mismo Presidente del Comité Directivo Estatal del PRD, Horlando Caballero Núñez afirmó públicamente que quien tenía todas las posibilidades de ser electo como candidato a gobernador por este partido era el empresario José Carlos Borbolla García. Por eso es que Francisco González acusó a su partido de haber permitido que “sean las deliberaciones de un pequeño grupo que no tiene legitimidad para decidir ni representa a la militancia del PRD”, hayan tomado la determinación de nombrar al precandidato. El PRD no ha resuelto este entuerto y tiene el tiempo encima para hacer algo. Más allá de que sean verdad o no tales acusaciones aquí reflejadas, la clave de la situación es que este partido -la tercera fuerza electoral en Querétaro- se encuentra en un verdadero problemón. Si la dirigencia estatal, que encabezan Horlando Caballero Núñez y Ulises Gómez de la Rosa, ignora estos reclamos, muy seguramente la crisis hará presa del partido en pleno proceso electoral. Claro está que la mejor salida es la de negociar; al fin y al cabo son políticos que, suponemos, saben ceder y apretar. Mucho más sencillo de ver es el hecho de que el PRD “se la juega” esta semana. |
