06 de octubre del 2009

Código Político. Transparencia, agua y ecología

Por Juan José Arreola

Transparencia, rescate ecológico y agua potable, son tres rubros que el ahora ex gobernador del estado, Francisco Garrido Patrón, hereda a la naciente administración que encabeza José Eduardo Calzada Rovirosa. Claro que no son los únicos asuntos que están en la agenda pública; incluso podemos decir que estos son temas que han sido opacados por otros, considerados prioritarios, como es el caso de la economía familiar, la seguridad, las comunicaciones o la salud, solamente para mencionar los más destacados.

De los tres primeros -que le dan nombre a esta colaboración- uno, el de la transparencia, sufrió un severo retroceso durante el sexenio de Francisco Garrido Patrón; la ecología queretana y, en específico, la de la zona conurbada Corregidora-Querétaro-El Marqués reporta el más grave de los deterioros en toda la historia de la entidad.

El “broche de oro” es el asunto del agua potable y su suficiente dotación a los habitantes de la entidad, y cuyo principal problema, que radica en la capital del estado, se ha pretendido resolver superficial y onerosamente, con la construcción del llamado “Acueducto II”.

Son asuntos que demandan atención urgente pues de lo contrario, Querétaro retrocederá en su difícil camino rumbo a la democracia; estará a punto de la devastación ecológica y, para rematar, con severos conflictos derivados de la disputa por el agua, como ya se observan en Cadereyta.

*Gobierno opaco

Uno de los escándalos de ámbito nacional surgido en Querétaro, fue la reversión sucedida en la Comisión Estatal de Información Gubernamental (CEIG), encabezada por los diputados del Partido Acción Nacional (PAN) y el de Convergencia, y avalada por el mandatario, Garrido Patrón.

Primero, porque quisieron desaparecer dicha instancia, al fusionarla con la Comisión Estatal de Derechos Humanos, lo que jurídicamente fue revertido por la justicia federal.

Entonces, por vía -otra vez- de estos mismos diputados, se modificó la ley a fin de imponer a un comisionado plenipotenciario, relegando a los otros tres a cumplir el papel de observadores pues les quitaron toda atribución para decidir.

No conforme con estas acciones, el gobierno que concluyó se empecinó en ocultar información que debería ser pública, como los famosos vuelos de los aviones, su destino y ocupantes de los mismos, o las especificaciones de la obra “Acueducto II”.

*Deterioro ambiental

En los últimos 30 años, debido al crecimiento desordenado de la mancha urbana, se ha perdido 89 por ciento de sus bosques de Encino y 93 por ciento de los bosques tropicales en los municipios de El Marqués, Corregidora y Querétaro.

Baste referir que en los últimos tres gobiernos municipales -encabezados por Rolando García Ortiz, Armando Rivera Castillejos y Manuel González Valle- se han perdido seis mil 427.5 hectáreas de tierras consideradas de preservación ecológica.

Enrique Urribarren Castro, presidente de la organización Observatorio Ciudadano y Protección Ambiental, ha referido que de acuerdo a la información oficial, publicada en la Gaceta Municipal de Querétaro, “se puede ver que el total de superficie que sufrió cambios de uso de suelo en las últimas tres administraciones municipales fue de siete mil 295.8 hectáreas, de las cuales el 93.9 por ciento, es decir seis mil 427.5 hectáreas estaban consideradas como suelos de preservación ecológica”.

Lo más extraño del caso es que mientras que la superficie de la mancha urbana se incremento 16 veces en el lapso de 34 años, en ese mismo periodo de tiempo la población se incrementó cuatro veces, pasando de 207 mil 241 a 897 mil 603 habitantes, por lo cual no existe una correlación directa entre el crecimiento urbano y demográfico.

Dicho en otros términos, la ciudad no ha crecido para favorecer a sus habitantes, sino por otras razones.

*Desperdicio mortal

Querétaro se encuentra entre las cinco localidades del país en donde más se desperdicia el agua; aproximadamente se tira el 50 por ciento del líquido que está destinado para el consumo humano.

Del agua que llega a la ciudad, 40 por ciento se pierde en fugas y 10 por ciento en tomas clandestinas, según reveló la organización no gubernamental, “Ecologistas de Juriquilla, A.C.”

En Querétaro “se gasta un promedio de cinco millones de litros de agua al día en actividades innecesarias, a pesar de ser una de las ciudades con graves problemas de escasez de agua a nivel nacional. Comprobado”, apunta la agrupación referida.

Manuel De Anda García, integrante de tal organización, explicó que las cinco ciudades del país que más se desaprovecha el agua son el Distrito Federal, Guadalajara, Monterrey, Culiacán y Querétaro.

De acuerdo al Consejo Consultivo del Agua, una manguera abierta desperdicia mil 140 litros de agua por hora. Y como si no bastara con el desperdicio del vital líquido, hay que sumar la sobrexplotación de los mantos acuíferos de Querétaro.

La estadística es contundente: de los mantos que hay en territorio queretano, se extraen 760 millones de metros cúbicos de agua, recargándose solamente 580 millones, lo que deja como déficit 80 millones de metros cúbicos perdidos.

“Es increíble pero se desperdicia mucha más agua de la que se extrae”, mencionó Manuel De Anda García.

Durante los años anteriores, incluyéndose los seis de la administración anterior, se siguió postergando la creación de alternativas educativas y del cuidado del agua; se guardó silencio y -peor aún- se hizo nada por recuperar, usar y reusar el agua de lluvia.

A cambio, se apostó por la construcción del “Acueducto II”, una obra onerosa, conflictiva y no concluyente, para dotar de agua a la capital del estado por espacio de aproximadamente 30 años. Ya después de ese periodo, pareciera ser el mensaje, ya veremos.

El gobernador José Calzada tiene la palabra.

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