Ejecutados podrían ser policías
|
|
|
Por Alejandrino Hervert Montaño Los cuerpos calcinados descubiertos en San Juan del Río; podrían ser los de siete agentes de la Policía Federal y un civil, desaparecidos en Michoacán a mediados de noviembre, cuando -los primeros- fueron enviados a una misión especial a Ciudad Hidalgo. De acuerdo con una investigación realizada por Noticias, los agentes federales viajaron en un vehículo particular y no portaban uniformes, porque habían sido comisionados para integrarse a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de aquel lugar. |
|
Ciudad Hidalgo Mich. es -de acuerdo con la investigación- una de las zonas más violentas de aquella entidad y se encuentra bajo el control del Cártel La Familia. El grupo de federales desaparecido estaba integrado por Juan Carlos Ruiz Valencia, de 33 años, quien había sido comisionado como Secretario de Seguridad Pública; Pedro Vázquez Hernández, 33; Luis Angel León Rodríguez, 23; Bernardo Israel López Sánchez, 31; Israel Ramón Ulsa, 25; Jaime Humberto Ugalde Villeda, 25 y Víctor Hugo Gómez Lorenzo, 34. Con ellos viajaba el civil Sergio Santoyo García, conductor del vehículo particular en el cual viajaban los policías federales. La investigación refiere que el 16 de noviembre, a las 11 de la mañana, siete elementos del 21 agrupamiento de la Coordinación de las Fuerzas Federales de Apoyo fueron citados en el Centro Operativo de Mando de la Policía Federal, en Iztapalapa para cumplir con la comisión que les habían encomendado. Esta consistía en trasladarse a Ciudad Hidalgo Mich., zona cuyo control se atribuye al Cártel de “La Familia”, para integrarse a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal. Se sabe además que a los agentes federales no les proporcionaron vehículos oficiales o unidades encubiertas, por lo que -con sus propios recursos- contrataron los servicios de Sergio Santoyo García, amigo de uno de los elementos, para que los trasladara a su destino. A su vez, éste consiguió en calidad de préstamo una camioneta Suburban, modelo 1996, placas LYH 17 42 color azul marino, con el cofre y salpicadura derecha en color blanco. Se detalla de igual manera que ninguno de ellos portaba uniforme, pero sí su respectiva arma: un fusil AR-15, con cargadores y cartuchos. Y se dice que aun cuando estos salieron de las oficinas en Iztapalapa, previo registro de salida de armas y vehículo, jamás llegaron a su destino. Se advierte además que con motivo de la desaparición de los elementos, la Procuraduría General de la República abrió la averiguación previa AP/PGR/DF/SPEX/5339/09-11. Y dentro de las indagatorias que se llevaron a cabo, se ha logrado saber que la última caseta que pasaron los siete elementos fue la de Maravatío, sin que volviera a saberse de ellos. Posteriormente -el 9 de diciembre- agentes de la Secretaría de Seguridad Pública Federal a bordo de aeronaves, así como de cuerpos de auxilio y rescate arribaron a los límites de Michoacán con el Estado de México, para realizar la búsqueda de los elementos desaparecidos. La búsqueda se centró en una represa localizada entre los municipios de Tlalpujahua y El Oro, Estado de México, donde se pensaba que habían sido arrojados sus cadáveres, sin obtener resultados positivos. |