25 de enero del 2010

Código Político. Los retos del PAN

Por Juan José Arreola

El Partido Acción Nacional (PAN) enfrentará, en este 2010, dos retos fundamentales y de cuya resolución, se definirá su futuro, con miras a las elecciones del 2012 y, por supuesto las del 2015. Es un reto interno y el otro, externo; uno depende de ellos mismos solucionarlo, sin que nadie externo tenga por qué intervenir; el otro es externo y cuya resolución, demanda necesariamente, la acción unificada de los del blanquiazul.

El primero tiene que ver con la elección de su próximo presidente estatal; un proceso que pone en riesgo la unidad del panismo queretano, pero también plantea la posibilidad de ganar en unidad y, consecuentemente, en el fortalecimiento del partido.

* Al interior

La disputa por la dirigencia del PAN, visto con un mes y medio de antelación, apunta a la confrontación.

Los que hasta ahora han dejado abierta la posibilidad de competir por el cargo, guardan estrecho vínculo con las corrientes que al interior del partido se han disputado su control desde hace, por lo menos, cinco años.

También, como se vislumbra, uno y otro agrupamiento -y los que colateralmente se han desarrollado- no han olvidado sus diferencias ni sus distanciamientos y, por eso, es más factible que la elección pueda profundizar las heridas antes que sanarlas.

Entre los que ya decidieron competir por la presidencia partidista, se encuentra el actual diputado local, Ricardo Anaya Cortés, quien fuera secretario particular del ex gobernador del estado, el panista, Francisco Garrido Patrón, y a quien se le identifica con el grupo panista al que pertenece el ex mandatario estatal.

Quien también ha mantenido abierta la posibilidad de buscar la dirigencia partidista, es el ex secretario de gobierno en el mismo sexenio (2003-2009), José Alfredo Botello Montes, ubicado dentro del grupo panista llamado de los “duros”, y a quienes se les ha vinculado también con el “Yunque”.

Representan, en la práctica, a los dos grupos que se han confrontado durante media década.

El tercer contendiente que ha confirmado su deseo de participar, es Manuel Ovalle Araiza, quien fungiera como secretario de gobierno en el municipio de Querétaro y posteriormente fuera diputado federal.

La lista se cierra, por el momento, con el ex regidor en el cabildo de Querétaro Jonathan Juárez Lugo.

De estos días al sábado 27 de febrero -fecha de la elección- los panistas tendrán la oportunidad de madurar la reconciliación necesaria.

Recuérdese que el PAN sufrió la más grave derrota electoral en su historia, en los pasados comicios del 2009, cuando perdió la gubernatura -que había mantenido por dos sexenios continuos- además de perder la mayoría en la cámara de diputados (pasó de 16 a 10 diputados) y tres de los cuatro municipios más importantes de la entidad: San Juan del Río, Corregidora y El Marqués.

Hoy el PAN es la segunda fuerza electoral en Querétaro, después del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Y justamente para empezar el camino de la recuperación, el primer reto a superar es el de garantizar la unidad a partir del proceso interno.

* Lo externo

De no superarse el reto antes referido, muy poco o nada se podrá realizar frente al segundo que tienen, el proveniente de fuera del partido; nada más ni nada menos que poder recuperar las posiciones electorales perdidas.

Dicho así, simplistamente, se antoja sencillo; bastaría con garantizar la unidad y el funcionamiento del aparato partidista, para superarlo.

Sin embargo, no es tan fácil, pues el blanquiazul tendrá que hacerle frente a una acción que, desde ahora, trabajan en las filas del tricolor.

El sustento de la ofensiva priista, que tiene la finalidad de no permitir el regreso del blanquiazul al poder y, más aún, buscaría menguarlo en su presencia gubernamental, se encuentra en la serie de presuntas irregularidades, ilícitos y acciones inmorales en las que incurrieron sus anteriores funcionarios.

Desde los gobiernos de San Juan del Río, Corregidora y El Marqués, presididos por Gustavo Nieto Chávez, Carmelo Mendieta Olvera y Rubén Galicia Medina se empieza a estructurar una ofensiva, tendiente a dar a conocer todas y cada una de las irregularidades en que sus antecesores del PAN incurrieron.

“Aviadores”, desvío de recursos, licencias “piratas”, robo de materiales y otras acciones del mismo corte, habrán de salir a la luz pública a fin de que la ciudadanía empiece a formarse un concepto de lo que moralmente significaron los gobiernos panistas.

Con esta percepción en el pensamiento colectivo, será muy difícil que el panismo pudiera reposicionarse electoralmente.

Claro, será menester que realicen -si la tienen- una réplica creíble de parte del panismo o, por lo menos, deslindar del partido de quienes, siendo panistas, incurrieron en ilícitos o inmoralidades.

* Certeza

La semana anterior, varios reporteros entrevistaron al diputado local del blanquiazul, Ricardo Anaya Cortés, sobre la posibilidad de que busque ser el próximo presidente estatal de su partido.

Les dijo que primero se debe saber qué necesita el PAN, cuáles son sus retos y cuáles sus aspiraciones para, de ahí, entonces definir qué tipo de presidente se requiere en el próximo periodo.

Y si, tiene razón Ricardo; el asunto es que les queda un mes y medio para tomar la decisión adecuada.

La pregunta es: ¿Podrán?

Comentarios