Ideales o intereses
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Ignacio Loyola Vera* En la última página de su libro “Estos Años”, don Julio Scherer García relata una conversación, tal vez la última, que tuvo con Luis Donaldo Colosio Murrieta: “Hoy, ante el priísmo, ante los mexicanos, expreso mi compromiso de reformar el poder para democratizarlo y acabar con cualquier vestigio de autoritarismo. |
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-Sabemos que el origen de muchos de nuestros males se encuentra en una excesiva concentración del poder que da lugar a decisiones equivocadas, al monopolio de las iniciativas, a los abusos y a los excesos. -Reformar el poder significa un presidencialismo sujeto -estrictamente- a los límites constitucionales de su origen republicano y democrático. Esa misma noche, la noche del 6, conversamos en mi casa, otra vez en la biblioteca y sin prisa. Lo ví eufórico. Se lo dije. Exaltado, repitió trozos de su discurso y en un momento pensé que se pondría de pie. Le faltaba el auditorio, pero se tenía a él mismo: -Veo un México con hambre y sed de justicia… Un México agraviado… Veo hombres y mujeres afligidos por abusos de las autoridades… Veo la arrogancia de las oficinas de Gobierno… Veo a ciudadanos angustiados por la falta de seguridad…” -Una pregunta, Luis Donaldo -lo interrumpí en plena carrera. Agitado, me vio en súbito silencio. -¿Conoció el Presidente tu discurso antes de que lo pronunciaras? -Espero que me comprenda. -¿Conoció tu discurso? -No.” La pregunta brinca: ¿Perseguía un ideal o un interés? Al término de la reunión que sostuvo Humberto Moreira Valdéz con la cúpula priísta el pasado 4 de abril de 2011, aseveró: “Se acordó que vamos por la Presidencia de la República y que vamos a aplastar al PAN. Estuvimos platicando mucho sobre ello. Estamos unidos y así lo hemos demostrado. Toda la reunión giró en torno a 2012 y el blanquiazul”. La misma pregunta: ¿Persigue un ideal o un interés? ¿Será con argumentos o por la fuerza? Manlio Fabio Beltrones declaró: “Como Javier Sicilia, existimos muchos mexicanos que estamos hartos de no ver soluciones a los problemas, hartos de ver tanta pobreza y desigualdad, hartos de ver tanta corrupción, hartos de no ver crecimiento económico y empleo, hartos de no ver imaginación en los gobernantes para solucionar los problemas. Se acercan las elecciones del 2012 y habrá oportunidad de hacerles pagar a todos aquellos que no supieron resolver los problemas de México”. ¿Se incluirá en los que no supieron resolver los problemas de México? ¿Perseguirá un ideal o un interés? Me preocupa que lo que se visualiza en el corto y mediano plazos es más una lucha de intereses que de ideales. Quien lleva las de perder en escenarios así siempre será el pueblo. Los mexicanos tienen que interesarse más en la política; el voto sin reflexión, sin análisis, tiene que quedar en el pasado y es obligación de todos educar en la democracia. México no es excepción; en muchos países con democracia incipiente las cosas en principio parecen no mejorar, porque sólo se resalta lo malo y se magnifica. También es cierto que han faltado cosas por hacer, pero se han hecho muchas. He insistido aquí que no es momento hoy, ni nunca, de ver el pasado como lo mejor. La regresión que se ve como deseable no lo es si se piensa que, de darse este retroceso, volveremos al año 2000 como punto de partida, mal pronóstico estaremos haciendo. Nadie tiene la verdad absoluta, pero es facultad y derecho del ciudadano cuestionar a cada uno de los candidat@s a elección; no qué me ofrece, más bien qué ha hecho y cómo lo ha hecho y tratar de descubrir si lo mueven los ideales o los intereses. * Atisbo “Cuando advierta que para producir necesita autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye a quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierta en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada”. Y yo agrego: hay que liberarla. Ayn Rand (1950), seudónimo de Alisa Zinovievna Rosenbaum (1905-1982), estadunidense de origen ruso.
* Gobernador de Querétaro (1997-2003). ignacio.loyolavera@gmail.com @iloyolavera Publicado en “El Sol de México” y Diálogo Queretano. |