Perspectiva
|
César Fernández Márquez “Todo lo que escuchamos es una opinión, no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva, no la verdad” Marco Aurelio ¡Hay que pensar fuera de la caja! Mirar más allá de las formas. Vivimos en constructos que enclaustran nuestra perspectiva para interpretar la realidad. Estos modelos estructurados, diversos cajones, compartimentos en donde estamos “convenientemente” clasificados y guardados, |
|
dejan el camino libre para que una pequeña elite de poder, asuma el control de sociedad, sin que podamos advertir su dominio férreo, sobre nuestra realidad diaria. No será hasta que “algo” afecte nuestro sentido de percepción, que podamos comprender lo que transpira aquí. Es difícil, pues en la manera en que esta sociedad está organizada y estructurada, el ser humano tiene enraizado en su consciencia unos códigos, conceptos y perspectivas que le atan a las ilusiones materiales. Durante la niñez, independientemente del sistema cultural en donde se desarrolle, el ser humano es sometido a una programación que condiciona su comportamiento de modo que rechaza las cosas que perjudican a la elite dominante, abrazándose a los cánones que le encierran en la “caja de pensamiento”. Es un reducido espacio de reflexión basado en argumentos prediseñados cuyos análisis, lleva al ciudadano hacia el mismo lugar de partida. No obstante, en ocasiones, durante la vida ocurren sucesos o situaciones como si de una chispa divina se tratara, que súbitamente nos saca del letargo social para descubrir la cruda realidad. En este punto, nuestras prioridades en la vida cambian y vemos detrás de las formas. Es como retirarse para mirar el lienzo completo. Tenemos una imagen definida de la forma original. En este peldaño, ya no queremos volver a dormir. En este estado vital, no se trata de transmutar los valores como dicen algunas personas sino de comprender que todas las cosas materiales, son formas de la misma sustancia, aunque distintas en términos de grado de organización y consciencia. ¡Ese es el secreto! Con todo, para salir de la “caja de pensamiento”, hay que cuestionar los modelos establecidos. Se preguntarán, ¿una persona sola no puede cambiar al mundo? Pero, sí puede comunicar el mensaje que lo cambiará. Mientras tanto, veremos cómo la “magia” de ciertas palabras, los símbolos, las representaciones, la imágenes, ejercen una influencia enorme sobre los ciudadanos. Los filósofos de la antigüedad advertían esta situación y entonces decían “conócete a ti mismo”. En tiempos inmemoriales un filósofo griego, Tales, dijo: “para el hombre, lo más difícil que hay en el mundo es conocerse a sí mismo”. Posteriormente, esta misma frase fue acortada: “Conócete a ti mismo”. Y así estaba escrita, con letras de oro, en el templo de Delfos. Después de algún tiempo, se forjó una leyenda y se atribuyó esta inscripción a Apolo, suponiéndose que él, la habría traído a este mundo. Más tarde, Cicerón aseguró que era tan profunda, que por necesidad tenía que venir del Cielo; tan profunda, que no podía haber sido concebida por un simple mortal. Para los griegos, pues, el carácter depende del conocimiento de sí mismo. Sin embargo, en ese camino muchos se han entretenido en las apariencias de la verdad, que en la verdad, en sí misma, porque a nadie le gusta que le digan la verdad. En ocasiones, ni siquiera escucharla. Como dice David Icke, para revelar la verdad en la época actual, hay que pasar a través de cuatro fases: “La primera es ser ignorado. La segunda es ser ridiculizado. La tercera es ser atacado y la última, la verdad es aceptada”. Al final, aunque sea tarde, los ciudadanos conocerán la verdad y la mayoría, movidos por la conveniencia, y no por la convicción, cerrará los ojos ante la misma. ¡Volverán a dormir! Por experiencia diré, que hay formas perfectamente camufladas de verdad, para encubrir la condición depredadora de la sociedad actual. Sin embargo, ¿por qué hacer tanto énfasis sobre esto? Tal vez, porque en la actualidad, la Humanidad está siendo dirigida hacia “el amanecer de un nuevo día”. Será la época que un pequeño grupo ha bautizado como de “perspectiva única”. Tal parece que la lucha global actual, trata sobre “perspectivas” y percepción. Quién logre imponer la suya, su forma muy particular de interpretar la realidad, dominará a las masas. Esa siempre ha sido la finalidad de las elites desde los tiempos de Babilonia. En esta línea, está ocurriendo una transferencia de poder de las elites religiosas y los grupos al frente de los estados, hacia una especie de consorcio industrial global dominado por un linaje selecto de empresarios y banqueros. Entonces, ¿cómo podemos describir ésta época? En mi opinión, las palabras de Carlyle citadas en el libro de L.P. Jacks, siguen describiendo apropiadamente la época actual: “Hasta los tontos se detienen a preguntar qué significa la época que estamos pasando; pocas generaciones han tenido días tan impresionantes. Días de interminables calamidades, derrumbes, desorganizaciones, dislocamientos y confusiones cada vez peores… Necesitamos algo más que una esperanza, pues la rutina… es universal. Debe haber un nuevo mundo si queremos que exista el mundo. Es muy remota la esperanza de que los seres humanos vuelvan a la antigua y penosa rutina, para seguir adelante constante y firmemente. Estos días de mortandad universal deberán ser de renacimiento universal, para que la ruina no sea total ni definitiva. Ha llegado el momento de que el más torpe se preocupe por saber de dónde viene y hacia dónde va.” Uno de los rasgos más evidentes de sus mecanismos de control es la compartimentalización. En los estados, organizaciones religiosas, partidos políticos y en las empresas multinacionales, la comunicación interna se encuentra segmentada y muchos de sus miembros o componentes están excluidos de conversaciones que son decisivas para el futuro de la organización. Simplemente, no tienen acceso a ellas. Por otro lado, hay otro elemento que se utiliza para el control y es la inseguridad. Las cosas están cambiado con una rapidez tal, que quienes están al frente del sistema de control se sienten perdidos porque no podrán mantener el poder que han ostentado desde hace siglos. El constructo que habían creado se está derrumbando. La perspectiva Humana está cambiando y es un momento ideal para estar viviendo. Aun tomando en consideración todos los desafíos globales pendientes, hoy día, hay una esperanza para un futuro mejor. Sencillamente, no tengo la más mínima duda de que el lado oscuro vive dentro de todos nosotros, desde las especies más primitivas hasta las más evolucionadas. La existencia de una bestia que se oculta en las sombras de nuestra alma no es una posibilidad. ¡Es un hecho! Pero, ¿cómo podemos comprender lo que hay en el alma? Quizás, la respuesta está en que cada uno tiene su manera. Nosotros debemos encontrar la nuestra, empezando por cambiar nuestra perspectiva. |