28 de octubre del 2011

El Siniestro. El perro de las dos tortas

 

 
Héctor Sinecio Moreno

En el colmo de su poder a Francisco Garrido Patrón le sobraba ociosidad y le faltaban las ideas, digno heredero ideo-lógico de los conservadores del Siglo XIX que trajeron a Maxi-miliano de Habsburgo, eliminó del nombre oficial del Estado, la denominación liberal “De Arteaga” a pesar que cada 15 de Septiembre ondeaba la bandera que Jose María Arteaga Magallanes portó junto a la resuelta brigada queretana en las Cumbres de Acultzingo y días después en la Batalla de Puebla hace ciento cuarenta y nueve años, peor aún hizo efectivo el “Religión y Fueros” dándoselo caprichosamente a sus cortesanos, sin mencionar honores y nombramientos.

Le sugiero que se tape la nariz, pues lo que leerá huele a podredumbre, resulta que uno de esos nombramientos fue a instancias de su entonces esposa y hoy diputada federal de Garrido Patrón, Marcela Torres Peimbert que al ser muy amiga de la esposa de Eugenio Castellanos Malo no tuvo mucho empacho en convencer a Paco, para que se le apoyara y fuera nombrado por la LIV Legislatura magistrado del Tribunal Contencioso y Administrativo, para el periodo que precisamente feneció esta semana, lo que obligaba al Poder Legislativo a ratificarlo en su encargo o proponer una alternativa distinta.

El problema radicó desde un inicio en las formas, Eugenio Castellanos Malo puede, de acuerdo a la normatividad del Tribunal, buscar una reelección mas, sin embargo la Constitución Local no contempla un tercer periodo, políticamente era complicado pues fuera de los cabildeos de la suspirante a la Alcaldía de Tequisquiapan, nadie en su partido daba un cacahuate por el Magistrado, empezando por la corriente Armandista que tras conocer la oficialización del dedazo en las candidaturas del PAN, recurrió a la vieja fórmula de “Sálvese quien pueda” misma que aprovechó ratoneramente un diputado que presume cualidades que no solamente no tiene, sino que oculta.

Sobre la mesa de negociaciones el diputado panista Marcos Aguilar Vega, planteó la idea de ser elegido él mismo como magistrado del Tribunal Contencioso y Administrativo, pues arguyó ante las atónitas miradas de sus oyentes, lo difícil que veía obtener la candidatura a diputado federal por parte de Acción Nacional proponiendo en tal caso, como segunda alternativa a su colaborador (cargaportafolio) Oscar Rangel quien no hace mucho había sido despedido de la Legislatura, con lo que se reunió el hambre con la hora de la comida, al fin había un punto en común, no repetir a Eugenio o como decían los azulinos, enviar al magistrado al carajo y plantear otros nombres.

Al fin se llegó el día de la Sesión y se propuso el nombre de Castellanos Malo, cual fue el planteamiento de la fracción blanquiazul y así taparle el ojo al macho o la boca a la diputada como usted prefiera, sin embargo parafraseando a Fox “La enchilada no fue completa” pues los priyistas no habían hecho la tarea, a diferencia del resto del TUCAN quienes ni tardos ni perezosos propusieron a Raymundo Balderas, lo que generó que los panistas sacaran al más puro estilo del Sol Azteca, una manta donde como plañideras se quejaban de la chamaqueada (una mas) que sus pares les habían dado, por ello Hiram Rubio les dejó en tribuna unos Kleenex.

El Tribunal de lo Contencioso y Administrativo no puede quedar acéfalo, lleguen o no a ponerse de acuerdo los diputados, pues lo cierto es que el magistrado supernumerario suplente desempeñará esa función, por su parte Eugenio Castellanos Malo argüirá que no hubo convocatoria, basándose en sus alegatos del amparo que ya trabaja, en el criterio aplicado en un caso similar ocurrido en Aguascalientes y donde el Tribunal protegió al Magistrado en su resolución, Marcos Aguilar se quedó chiflando solo en la loma o como diría mi abuela, se quedó como “el perro de las dos tortas” y ahora tendrá que convencer a sus correligionarios que actuó con “Etica” y apego al lineamiento de su partido en sus acuerdos parlamentarios.

Quien llegue a quedarse con el TCA mucho tendrá que hacer, pues Eugenio se lleva en sueldo 95 mil pesos, casi el doble que el Oficial que gana 50 mil pesos y el triple de un juez de ese mismo tribunal que apenas recibe 35 mil pesos, pero el tabulador no es lo único, el promedio en la sala es de 8.2 expedientes por magistrado, mientras en ventanilla es de 52.2 por persona, otra la desincorporación de las defensoras de oficio que debieran ser municipales y deslindar la procuraduría fiscal de un Tribunal que se supone es netamente administrativo.

Además de zanjar el retraso comparativo con otras entidades, que pueden ya ofrecer juicio en línea y le dan oportunidad al particular de ejecutoriar sentencias, cuando aquí lo sigue haciendo a veces de manera poco brillante la autoridad, el mismo TCA quien en sus resoluciones omite cosas tan elementales en materia de seguridad como retirar la credencial a los policías corruptos que son sentenciados para que no vayan a otras corporaciones, pero mejor busque donde sentarse porque esto apenas empieza, mientras tanto lo espero este lunes a las 9:00 pm en EFECTO DOMINO con Lizeth Freyre por www.radiociudadypoder.com, será un gusto que nos sintonice en su computador.

 

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