El Siniestro… Lo que fue, lo que es
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Héctor Sinecio Moreno Las elecciones en México nacieron estructurales desde la época Colonial en ese fallido in-tento con la “Pepa” que cum-plió ya doscientos un años, tras lo cual, los Diputados nombraban Presidente en esos vanos intentos de Parlamentarismo que degeneraron en Presiden-cialismo, uno que era Juez de sí mismo por lo que siendo del tipo de Democracia directa o indirecta, simulada o comprada, con ósin fraude, nuestro sistema político era un apéndice del Sistema Electoral, pero en 1994 hay un quiebre con el Asesinato de Luis Donaldo Colosio pues irrumpe en escena la Sartoriana “Video política” obviamente muy al estilo mexicano. |
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La video política como en cualquier organismo autopoyetico era parte del sistema y del mismo subsistema al mismo tiempo, confirmado por la frase del Tigre Azcárraga identificándose a sí mismo como “Soldado del Presidente” mismo que siguió siendo fiel junto a su Empresa Televisa al sistema que le dio su poder, mas no al Partido que lo creó y formó por eso sigue fielmente al Presidente, aunque ahora sea de otro Partido en este caso Acción Nacional, sin embargo 2009 con las elecciones intermedias las campañas políticas dan un giro de 180.°, pues aparecen elementos que no tenían precedente en México. Fundamentalmente es la Revolución Web 2.0 con las redes sociales y por otro lado, las campañas estratégicas demuestran ser muy superiores a las estructurales, pues exhiben las carencias de estas como la simulación y su excesiva burocracia, totalmente inoperantes con un sistema flexible basado en objetivos particulares, donde los gurús electorales están obsoletos, pues enfrente tienen a universitarios egresados de aulas donde se forman los Científicos Sociales con una visión integral, sin embargo muchos políticos carecen todavía de la sensibilidad, para aceptar que los viejos tiempos dejaron paso de la noche a la mañana a la Revolución Radical del Poder. Hoy la prioridad del político no solamente es ganar campañas, sino generar consensos que le garanticen la legitimidad en la obtención del poder, pues hacer buenos discursos, ser un gran orador, tener mucho dinero o carisma, no son ahora suficientes rompiendo con la tesis Reyes-Heroliana de que para ser un gran político, hacía falta traer gente, mucha saliva o una buena cartera, el político pobre hoy puede competir igual o con más eficacia que un político rico, pero carente de sensibilidad ante los nuevos tiempos que exigen otras cualidades del político que los partidos propiamente dicho no pueden proveer. Más aún cuando las campañas son cada vez más simétricas pues como decía Gramsci son las ideologías una justificación psicológica del poder, ello lo vemos en los clivajes electorales entre partidos antagonistas en ideas, pero ávidos del poder lo desemboca en que la bandera de la oposición sea mañana una firme propuesta en campaña, siendo por ello la diferenciación de la persona como individuo social y privado del hombre y la mujer políticas, lo que abarca incluso al Partido pues cada vez la línea ideológica del animal político es más irreconocible con la filiación que profesa en una afiliación partidista. Muy movido anda Jesús María Rodríguez Hernández buscando la candidatura de su partido al Gobierno del Estado, pues sabe que las campañas se fabrican y construyen no solo se hacen, lo que corrobora que no hay nada escrito para nadie, pues Anaya en la opuesta geometría política, ha puesto a temblar en serio a un Pancho Domínguez que parecía que tenía tan bien armado todo, pero que en los hechos muestra que dentro de su partido es el rival más débil, pues o dicotomía afuera no le sobra y adentro no le alcanza, salvo que vaya un día de estos a hacer amarres en Bernardo Quintana ¿lo duda? |