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Las cosas se ven con mayor complejidad es difícil distinguir entre las aguas de tu mente que ahora se han contaminado, en ese momento es cuando aun teniendo una manzana pura y limpia frente a ti, observas una contaminada y que no es posible digerir, ahora es desagradable e impura a tu mirada.
Todos los días tenemos dos opciones para alimentar nuestra mente, tenemos un cierto grado de información y ésta puede ser benéfica (agua cristalina) o dañina (agua obscura), es entonces que podemos decidir la forma en que la alimentaremos este día, los pensamientos de: Cariño, Paz, Confianza, Seguridad, Amor, Unidad, Valentía, Respeto, Gratitud, Lealtad. Son quienes nos darán nuevamente como en nuestra niñez una conciencia de capacidad, poder y felicidad en nuestra vida. Llenar nuestra mente con estas ideas es necesario para conocernos mutuamente y conocer el medio que nos rodea, de esta forma estamos más transparentes y abiertos a observar las bellezas de nuestro alrededor, las oportunidades, las personas, la vida misma. En ese momento estamos en sintonía y entonces podemos sentirla en nuestro interior para compartir agua cristalina y pura con los demás.
Caso contrario cuando nos alimentamos con sensaciones de: Duda, Ira, Rencor, Miedo, Remordimiento, Tristeza, Rabia. Estos sentimientos y pensamientos, nos nublan la mirada pues nuestra agua se obscurece, nos evita ver con claridad todo el mundo que nos rodea, nos llevan al prejuicio y la crítica de lo que no conocemos, nos mantienen por el camino de la infelicidad volviéndose un martirio para nosotros.
Ahora que lo sabes, también descúbrete como capaz de cambiar lo que alimenta tus pensamientos y nutre tu mente con lo mejor, porque eso eres, lo mejor.
¿Con que calidad de aguas llenarás tu vaso el resto de tus días?
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