15 de diciembre del 2018

Huapanguerías

Por: M. O. M.

A través de los años, hemos visto el cambio generacional, la transición, desde el pesimismo que nos agobiaba hace 20 y 25 años, cuando nos preocupaba sobremanera que los músicos de entonces, tanto HUAPANGUEROS como los de “Canto a lo Divino”, fueran haciéndose mayores de edad (por no decir… viejitos), sin que hubieran señales de la renovación, del surgimiento de nuevos talentos, que se enamoraran de esas tradiciones, como para dedicarles tiempo y paciencia para aprender, y luego ejecutar nuestra música regional. Algunos músicos enseñaban a sus hijos pequeños, y hasta luego se hacían acompañar por ellos en algunos eventos, pero en cuanto esos nuevos aprendices crecían, abandonaban el arte, ya fuera porque le tomaban más gusto a la música y ritmos de moda, o porque no veían una fuente de trabajo rentable, que después les diera un modo de vida suficientemente cómodo para dedicarse de lleno. Otro obstáculo más, que algunos no superaban, era que en las escuelas o en sus comunidades, sus compañeros les hacían burla, por tocar la música a la que le llamaban “de viejitos”. Sin embargo, por destino, y coincidiendo muchas voluntades, que unieron esfuerzos, cada uno a su manera, y desde su trinchera, hicieron difusión, organizando festivales, foros, talleres, huapangueadas, programas de radio, espacios en periódicos (como es mi caso), para ayudar a REVALORAR nuestra música, nuestro baile, costumbres y tradiciones, dándoles el rango de EXPRESIONES CULTURALES, altamente valiosas, que merecían RESPETO y que se les diera CONTINUIDAD. Y reflexionando y viendo hacia el pasado, comparando con el presente, sopesamos las diferencias, pues los resultados se ven en nuevos tríos de NIÑOS y JÓVENES, además de las MUJERES, decididamente inmiscuidas en el HUAPANGO. También el impulso y difusión que se les dio a los CONCURSOS ACADÉMICOS, con la necesidad de nuevos tríos de calidad para amenizarlos, hizo necesaria la PROFESIONALIZACIÓN de muchos tríos, que manejan un amplio repertorio de SONES y HUAPANGOS HUASTECOS, tanto de los antiguos y tradicionales, como de nuevas composiciones, pero que exigen que sean tocados con absoluta CUADRATURA y PERFECCIÓN, para poder acompañar a los concursantes. Por ende, esas exigencias han favorecido mucho a la calidad, y obvio, a la fama de esos tríos, que tienen más trabajo, lo cual les da ingresos suficientes para dedicarse de tiempo completo al HUAPANGO, y de ejemplo tenemos al trío “CANTORES DEL ALBA”, de San Juan del Río, con su meteórica carrera, que en menos de 3 años están en la preferencia de muchos. Una cosa ha llevado a la otra. Por cierto, que en este trío (“Cantores del Alba”), ahora toca y canta el jovencito BERNARDO RAMÍREZ LEAL, de Pinal de Amoles; multi-campeón infantil y juvenil de concursos de baile, que luego incursionó en la música con el trío “Sinfonía Huasteca”, y ahora está en este otro trío, muy exitoso. *********** Y entonces concluimos que, el HUAPANGO y nuestras tradiciones, lejos de haber muerto, están más vivas que nunca, y como siempre exclamamos: “¡VIVE EL HUAPANGO!” (¡está más vivo que nunca!).************ Llegan los “norteños”. Les damos la bienvenida, deseando que su estancia en nuestra región sea agradable y provechosa. Cuídense. Si toman no manejen. Conduzca con precaución. *********** Saludos cordiales para todos, si Dios presta vida, continuamos en una semana. Hasta la próxima.

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