Recomendaciones para Cuidar la Piel Durante la Temporada de Frío
| Los factores asociados al invierno que afectan de forma negativa a la piel son: el frío, la escasa humedad ambiental, el calor seco de las calefacciones y los cambios bruscos de temperatura. Con el invierno, la piel es más vulnerable. Se vuelve pálida debido a que los capilares se contraen.
La irrigación disminuye y como consecuencia, hay menos oxígeno y nutrientes para las células, lo que retarda el recambio y se acumulan las células muertas, dando un aspecto opaco y grisáceo. Asimismo, la piel pierde agua y hay menor secreción sebácea, lo que se traduce en que esté más seca, arrugada, descamada y fisurada. Si la exposición al frío se mantiene y perpetua, la piel se vuelve sensible y fácilmente irritable e inflamada. La Secretaría de Salud emite las siguientes Recomendaciones para el cuidado de la piel durante temporada de frio: 1.-Utilizar ropa o prendas apropiadas: teniendo en cuenta que varias capas de ropa fina protegen más del frío que una sola más gruesa ya que se forman cámaras de aire aislante entre ellas. 2.-Hidratacíon: Consumo de líquidos y cuidar la alimentación. Conviene hacer comidas calientes que aporten la energía necesaria (legumbres, sopa de pasta, etc.) y proporcionen además calor “psicológico”, sin renunciar a una alimentación variada que incluya el resto de alimentos (verduras, fruta, carne, huevos, pescado, cereales, leche, etc.). A lo largo del día, y antes de acostarse, una taza de alguna bebida caliente (caldo, cacao, té, leche) ayuda a mantener la temperatura corporal. 3.- Mantener y reforzar los hábitos de higiene: En invierno, los virus que causan enfermedades respiratorias circulan con mayor frecuencia, por lo que el número de casos aumenta. Una de las recomendaciones básicas para mantenerte sano es lavarte las manos y reforzar los hábitos de higiene. Además, se debe tapar la boca al momento de estornudar o toser para evitar la propagación de los gérmenes. Asimismo, hay que evitar tocarse los ojos, la boca y nariz. 4. Realizar deporte y actividad física: Practicar ejercicio ayudará a entrar en calor y combatir el frío. Por eso, es ideal programar actividades físicas adecuadas para esta época del año, en espacios cubiertos y bien ventilados; además es aconsejable realizar una rutina de precalentamiento. El no cuidar la piel puede causar daños desde resequedad y comezón hasta necrosis de alguna zona del cuerpo, como pabellones auriculares, nariz o punta de los dedos. En la niñez y en la etapa de adulto mayor es más susceptible a sufrir daño en la piel por el frío; así como en las mujeres en la etapa de la menopausia. Al lavar con agua, jabón y en forma constante las manos, pierden la hidratación natural, causando grietas, que además de ser dolorosas, se convierten en acceso de bacterias y por lo tanto se pueden presentar infecciones leves. Es importante que posterior al lavado aplicar en las manos una capa de crema. El clima frío reseca y agrieta los labios; esta situación facilita la aparición de virus denominado herpes, por ello se recomienda utilizar pomada hidratante. En caso de presentar enrojecimiento, obscurecimiento o entumecimiento de la piel, acudir al Centro de Salud para diagnóstico temprano y tratamiento oportuno. |
