Intervención Senador Mauricio Kuri en Rueda de Prensa de la ANAC
Cada vez es más complicado entender la lógica del gobierno federal, si es que la hay.
Bajo su gastado argumento de una austeridad, mal entendida o perversa, han echado mano de una política económica que no sólo nos tiene sumidos a todos los mexicanos en una de las peores crisis de la historia, sino también nos tienen al borde de una crisis social sin precedente.
Y ahora, dentro del presupuesto para el 2021, nos quieren volver a aplicar la misma.
Vuelven a dar muestras de que contamos con una administración federal insensible, que pretende imponerse para que el único que gane y cuente con recursos suficientes para sus proyectos políticos, sean ellos mismos.
Contrario a lo que predicaban, sin duda, hoy los mexicanos contaremos realmente con un gobierno más rico y un pueblo más pobre.
No les importa la gente, no les importa la necesidad, no les importa el difícil momento por el que atraviesan las familias; lo que solamente les importa es manejar un presupuesto a modo para satisfacer su ambición de poder.
Como ya se ha expresado, el recorte presupuestal que pretenden realizar a estados y municipios, podría significar un tiro de gracia para muchas entidades del país.
Para nadie es sorpresa que los municipios han tenido que hacer este año circo y maroma para poder subsistir, para poder cumplirle a la gente, para poder atender sus problemas de salud, para poder responder ante el cierre de miles de empresas y enfrentar el terrible desempleo que hoy azota a las familias.
Ante la crisis gobernadores y alcaldes, y el mismos Grupo Parlamentario de Acción Nacional en el Senado, sumamos voces y esfuerzos para pedirle al gobierno de Morena recursos extraordinarios, para enfrentar tiempos extraordinarios; porque sabíamos que dinero sí había, lo único que faltaba era voluntad.
Sin embargo, como ya se ha vuelto una costumbre, tuvieron oídos sordos, jamás fuimos escuchados, nuestras peticiones fueron olímpicamente ignoradas.
Ante el recorte de 108 mil millones a estados y municipios que buscan aplicar, a los munícipes les está pasando como a los maderos de San Juan, que piden pan y no les dan, piden queso y les dan un hueso, y hoy literalmente los tienen agarrados por el pescuezo.
Pero no se dan cuenta de que los verdaderamente afectados somos todos los mexicanos.
Se los digo yo, que fui alcalde del municipio de Corregidora en Querétaro.
El municipio es la primera instancia para atender las necesidades de los ciudadanos, los alcaldes son quienes dan la cara, quienes tienen que salir a resolver los problemas, quienes enfrentan las necesidades básicas de la población.
A las familias no les importa si el recurso proviene de la federación, del estado o del municipio; ellas quieren ver resultados, y no hay pretexto que valga. Quieren tener sus calles limpias, sus avenidas sin baches, su luminaria encendida, sus colonias con más policías y mayor seguridad.
Las personas pagan sus impuestos y quieren que se les retribuya de la misma manera.
Por ello es injusto que contrario a otorgarles más dinero a los municipios para atender estas necesidades, les quiten.
Si lo que hoy importa es reactivar la economía, no es posible dejarlos abandonados.
Las aportaciones federales sufrirán la primera reducción en más de una década. Como ya se dijo, buscan que las transferencias federales caigan 5.5% el próximo año.
Con ello, estados y municipios, estarán limitados para fortalecer su capacidad de respuesta para atender las demandas de educación, salud e infraestructura básica, entre otras acciones.
Además, de acuerdo a la calificadora internacional Moody’s, estas reducciones representarán un factor negativo crediticio para los gobiernos locales, que además sufrirán problemas de liquidez en su presupuesto.
Por ello, quiero dejar claro que no dejaremos de alzar la voz, exigiremos al gobierno de Morena apoyar a los municipios, pero sobre todo a las familias mexicanas.
No están solos, en el PAN encontrarán un aliado que luchará en contra de la insensibilidad y la ocurrencia.
Necesitamos un gobierno que piense más en las necesidades y el sufrimiento de las y los mexicanos y menos en política.
Lo reitero. Sí hay de otra.