La hoja de la “katana”…
¿será la más afilada que existe?
La katana es la espada japonesa que utilizan los guerreros samurai. Los herreros japoneses forjan una espada samurai doblando, martilleando y calentando varias veces el acero Tamahagane. Este proceso de forjado único mejora la dureza del acero con alto contenido en carbono de la espada japonesa al tiempo que elimina el oxígeno y otras impurezas.
Los katana-kajis (espaderos tradicionales japoneses) pueden afilar el filo de una Katana hasta dejarlo lo más fino posible (quizás una sola capa molecular de Tamahaganesteel). Sin embargo, al hacerlo se corre el riesgo de mellar o astillar el filo de la espada con cada golpe de samurai. Será necesario re afilarla con más frecuencia porque el filo de la hoja se perderá casi instantáneamente.
La katana tiene bastante renombre por ser afilada, pero … también lo son la mayoría de las otras espadas; pero ninguna de ellas puede igualar el filo de, por ejemplo, un bisturí, o escalpelo. Incluso entre las armas reales, hay un montón de cuchillas que son tan afiladas como, o incluso más afiladas que una katana.
Sin embargo, ahora que lo pienso, el macuahuitl azteca es, por mucho, más afilado que una katana. Un macuahuitl es uno de estos:
Esos trozos de piedra a cada lado de la paleta de madera, son de obsidiana – vidrio volcánico. El filo que se puede alcanzar con una obsidiana es superior incluso al de un bisturí, o escalpelo, de acero.
Estas fotos de microscopio electrónico de las puntas de una hoja de obsidiana (izquierda) y un escalpelo de acero moderno ilustran la superioridad de la obsidiana.
Los científicos han descubierto que la obsidiana se puede convertir en una hoja tan afilada que se puede llegar a utilizar incluso para efectuar cortes a nivel molecular. Las hojas de obsidiana pueden tener un filo de 3 nanómetros, 500 veces más afilado que una hoja de afeitar. Estos cuchillos se utilizan principalmente en cirugías especializadas debido a su precisión y fragilidad.
Sin embargo, el objeto más afilado jamás creado por el hombre, es una aguja de tungsteno que se estrecha hasta alcanzar el grosor de un solo átomo. Se fabricó colocando un alambre estrecho de tungsteno en una atmósfera de nitrógeno y exponiéndolo a un campo eléctrico intenso en un dispositivo llamado microscopio de iones de campo. Algo nada sencillo, y muy caro…
Ciencia y Cultura, hasta la sepultura.
Soy Victor M García de la Hoz. Hasta la próxima.