03 de septiembre del 2008

Muere anciano fuera del Hospital General de Jalpan

Por María Guadalupe García Monroy

* Tenía más de una hora y media esperando que lo atendieran

* Indignados familiares denuncian la falta de atención del personal médico

Gran indignación causó la muerte de un adulto mayor, el cual después de esperar afuera del área de Urgencias del Hospital General de Jalpan, por un lapso de poco más de hora y media a que se le atendiera, finalmente falleció, pues a la trabajadora que se encontraba en recepción no le dio la gana pasarlo, pues según afirman familiares del ahora finado les dijo que “había dos o tres personas más antes que él”.

Esta situación provocó no solo la indignación de los familiares que acompañaban a quien en vida respondiera al nombre de Agustín Tavera Trejo, originario del Potrero del Llano, localidad perteneciente al municipio de Landa de Matamoros, sino a la gente que observó como sucedieron los hechos que a continuación relatamos y nos hizo conocer un familiar director del hoy occiso.

El martirio de esta familia inició el pasado tres de agosto del año en cuando el señor Agustín Tavera Trejo fue trasladado desde su lugar de origen al Hospital General de Jalpan, lugar al que arribaron aproximadamente a entre las 10:30 y 11:00 de la noche.

Señala Marisela Márquez, una de las nietas de la víctima, que su abuelito fue llevado al nosocomio porque ya tenía varios días que no quería comer, asegurando que en esa fecha lo atendieron y les informaron que lo que el señor tenía no era de gravedad, que se lo llevaran, y solamente le tomaron la presión, y a pesar de que el señor tenía una sonda urinaria, ni siquiera se dignaron chocarlo.

“Solo estuvo como quince minutos y lo sacaron, lo le recetaron nada, y le dijeron a mi mamá que si tenía que regresar con él nuevamente, que necesitaría de un pase y que estuviera grave para que lo pudieran atender”, relató.

Agrega que su abuelito continuó mal, y que el pasado 21 de agosto después de haber sido revisado por un doctor de La Lagunita que lo fue a auscultar les dijo que tenían que trasladarlo al Hospital General de Jalpan por lo que lo llevaron al centro de salud de El Lobo en donde les dieron el pase para que lo atendieran en Jalpan.

Relata que fue el jueves cuando llegaron a Jalpan y sin recordar el nombre buscaron a un doctor que les habían recomendado para que lo atendiera, asegurando que arribaron a este lugar aproximadamente a las doce de la tarde.

Afirma que al llegar al Hospital, su mamá habló con la trabajadora social y le mostró el pase a la señorita, quien le dijo que no lo podía pasar porque había dos o tres personas más antes que él.

Ante esto los familiares de don Agustín procedieron a bajarlo del vehículo en el que lo llevaban y lo acomodaron en una silla de ruedas que les proporcionaron, pues les exigieron que quitaran la camioneta porque estaban estorbando y tenían que esperar a que les tocara su turno.

Para esto, su hija buscó a un doctor al que le preguntó que lo podían pasar, y este les dijo que hasta que les tocara, “pasó el tiempo y no lo atendieron, casi a la una y treinta de la tarde preguntamos a ver si ya le tocaba, pues ya había pasado una hora y media y no lo llamaban, para esto observamos que en la caseta de teléfono que está ahí cerca estaba un doctor hablando y ya tenía varios minutos”, relató la nieta de Don Agustín.

Con un nudo en la garganta y conteniendo su indignación Marisela comenta que para ese tiempo ella observó que el señor ya había fallecido, pues ya no se movía, fue cuando la joven se acercó y dijo que lo llevaría adentro, pero al verlo que no se movía, y que el doctor seguía hablando por teléfono, ella empezó a gritar y fue cuando entonces el doctor se le acercó y al darse cuenta que el señor ya estaba muerto, les arrebató la silla de ruedas y lo llevó hacia adentro en donde le rompieron la camisa y el pantalón para simular que los habían atendido, y a los dos o tres minutos salió preguntando por los familiares.

“Estamos haciendo lo posible por salvarlo”, dijo el doctor, entonces yo le grité y le dije que llevaba más de hora y media esperando que lo atendieran, a lo que él doctor me dijo “no me grite ni a usted ni al paciente los conozco”, y entonces yo me pregunto ¿solo atiende este médico a los que conoce? Se cuestiona Marisela que sin ocultar su dolor nos sigue contando la amarga experiencia por la que tuvieron que pasar.

“Cuando nos confirmaron el deceso de mi abuelito, un doctor dijo que no lo habían pasado antes porque la trabajadora social dijo que el señor estaba tranquilo, entonces realmente no entiendo porqué ponen en este lugar a personas que no saben, ni tienen la sensibilidad necesaria para determinar quien requiere o no de una atención urgente”, señaló Marisela.

Consciente de que ya no se puede remediar la situación y que nada le va a devolver la vida a su abuelito, la joven menciona a quien esto escribe que el problema radica en que la señorita que las atendió en la recepción no es la primera vez que trata así a un paciente, pues la mayoría de las veces que tuvieron que acudir a este lugar la vieron y siempre se portó prepotente con su mamá.

Al preguntarle si sabe como se llaman la trabajadora social y el médico que estuvo hablando por teléfono en lugar de estar laborando, la joven menciona que entre la angustia y desesperación que vivieron no se dieron cuenta, pero que puede identificar a ambas personas, e incluso mencionó que la trabajadora social que los atendió es una persona morena, de estatura baja, complexión media, con pelo negro, y quien siempre se porta prepotente.

Cuestionada al respecto, Marisela nos comentó que ya pusieron su queja dentro del mismo Hospital General de Jalpan, aunque están seguras de que no les van a hacer caso, por ello, dijo, aunque no tenemos los recursos suficientes para andar haciendo denuncian, acudiremos a la Comisión Estatal de Derechos Humanos para hacer la denuncia correspondiente y llegar a donde sea necesario para que esta situación no se vuelva a repetir, pues sabemos que esta no es la primera vez que pasa un caso así en el Hospital.

En este sentido vale la pena mencionar que fue en el 2007 cuando la Dirección de este nosocomio recibió una recomendación de la Comisión Estatal de Derechos Humanos por el caso que se denunció al fallecer una mujer a la que no se le atendió debidamente, situación que se sabe se arregló cortando el hilo por lo más delgado y aún cuando muchos casos no se hacen públicos, las deficiencias que se tienen en el Hospital siguen prevaleciendo, claro, siempre en detrimento de los que menos se pueden defender.

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