01 de diciembre del 2008

Código político: Nuevo escenario

Por Juan José Arreola

Quizá ya lo suponíamos, lo preveíamos aunque nadie, ninguna autoridad -ni federal ni estatal- nos lo había dicho con toda la crudeza que esto implica: el narcotráfico está en todo el país. No lo destaco para causar sorpresa o una reacción impactante. Simple y llanamente para dejar sentado que la realidad mexicana ha cambiado e infortunadamente refleja que la guerra declarada contra los traficantes de estupefacientes no se va ganando.

*Calle por calle

Hace un par de semanas, estuvo en Querétaro el Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Monte Alejandro Rubido García; vino a participar en la ceremonia inaugural del Octavo Coloquio Anual del Centro Internacional para la Prevención de la Criminalidad (CIPC).

Primero en el discurso que hizo en dicha ceremonia, y después en reunión con los periodistas que cubrieron el referido coloquio, Rubido García dibujó con claridad, la situación mexicana actual.

Aún cuando afirmó que la batalla contra la delincuencia organizada ha dado resultados positivos, aceptó que el crimen organizado, particularmente en la vertiente de narcotráfico o en su modalidad de narco menudeo, está presente prácticamente en todo el país.

Su afirmación fue contundente: “hoy en día la disputa no es única y exclusivamente por efectuar el trasiego de droga hacia la frontera con Estados Unidos; la disputa es por colocar la droga en territorio nacional, encada uno de los estados, en cada uno de los municipios, en cada una de las colonias, en cada una de las calles”.

Esta nueva situación ha propiciado que cada vez sean más las personas que se involucran con el negocio del narco menudeo, que es -a fin de cuentas- un negocio ilícito.

Esto hay que tenerlo muy claro porque al ser una actividad ilícita no existen reglas ni leyes para saldar las diferencias. Por eso es que todos los compromisos no cumplidos, no asumidos o no resueltos, se han estado cobrando con sangre.

Así, en el caso de los decapitados, las muertes no se suceden por decapitación, sino que ésta se da después de que las personas fueron ejecutadas.

Con este tipo de actos delictivos de alto impacto, la delincuencia organizada busca generar intimidación entre las corporaciones policiales; buscan marcar territorios pero también busca generar una contracultura de la legalidad para propiciar que se abra una brecha entre el accionar de la autoridad en materia de seguridad pública y procuración de justicia para con la ciudadanía.

Y por si no fuera suficiente con lo descrito, un elemento más se agrega para complicar la lucha contra el “narco”: el monumental tráfico de armas de Estados Unidos a México.

Rubido García afirmó que de cada diez armas que portan los delincuentes y se les decomisan, nueve las adquirieron en alguna de las once mil armerías que funcionan en localidades estadounidenses ubicadas en la frontera con México.

Es tan severo el problema que en dichas tiendas fronterizas, a decir de Rubido García, se pueden comprar granadas y armas largas, como AK-47.

*Narcotráfico, en todo el país

Si este análisis es correcto; si refleja la realidad mexicana, entonces es menester entender que la política a seguir para enfrentar el narcotráfico tiene como principio básico el reconocer que cualquier territorio del país es susceptible de ser usado por la delincuencia organizada.

Segundo elemento, entender que en este nuevo escenario ni hay ciudades de residencia fija de delincuentes como tampoco las hay que estén libres de ellos; pensar que hay territorios “blindados” al “narco” es no entender la realidad o de plano pretender ocultarla.

Tercero, que al momento en que las bandas delictivas han entrado a una etapa diferente, que implica disputarse el territorio nacional para la comercialización de drogas, quiere decir que en cualquier momento concurrirán -si no es que ya lo están haciendo- a tierras queretanas y sin importarles otra cosa, actuarán.

En consecuencia, es necesario plantearnos -como ya lo hemos hecho en anteriores escritos- un plan de acción común, como sociedad, que parta del reconocimiento de que estamos expuestos a esta posibilidad.

Debemos actuar en función de nuestra nueva realidad y no pretender hacerlo con base a la que tuvimos, que es en donde radica el error.

Está claro que se ha avanzado en acciones como el combate al consumo de drogas entre los jóvenes, promovidas principalmente por el Consejo Estatal contra las Adicciones, que preside Jaime Ponce Alcocer.

Es menester valorar, igualmente, el impacto positivo que han tenido programas como el llamado “Antro Consentido”, que tanto impulsa el Presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Adolfo Ortega Osornio.

El asunto es que nos hemos negado aceptar la realidad descrita al inicio de este espacio y hemos construida una visión falsa que, en caso de no reconocerla puede llevarnos a tomar decisiones equivocadas, con la consecuencia pérdida de la batalla contra la delincuencia organizada.

Ojalá que corrijamos a muy buen tiempo. Ojalá.

Balcón Político…

Se le volvió a ver en Querétaro al ex Secretario de Seguridad Pública, Edgar Mohar Kuri.*** Vino al coloquio contra la criminalidad, en calidad de consultor del Instituto para la Seguridad y la Democracia.*** También vino la Fiscal Especial para Delitos de Violencia contra las Mujeres, María Guadalupe Morfín Otero.*** Rechazó claramente la política que se ha intentado implementar en varios municipios del país, del “toque de queda”.**** “Estoy en desacuerdo con ese concepto de seguridad que implica un ‘toque de queda’ para que las familias se refugien en un ámbito privado, porque dejamos que en el ámbito público gobierne un poder omnipotente al que nadie podrá frenar”.*** “Los espacios públicos nos pertenecen y por consecuencia, tenemos que apoderarnos de ellos para poderlos recorrer de día y de noche”.*** Así de clarita…

Comentarios