Austeridad y apego a la Ley, promete Pepe Calzada
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FOTO: José Calzada se convirtió en el gobernador número 34 de Querétaro. |
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Por Juan José Arreola
Doce años después de haber perdido el gobierno y en medio de un severo dispositivo militar y policiaco, regresó el Partido Revolucionario Institucional (PRI), de la mano de José Calzada Rovirosa, a la administración pública de la entidad. En un atiborrado Teatro de la República, que lució sobrecupo de asistentes, Calzada Rovirosa ratificó lo que ya había adelantado; que realizará una auditoría a las finanzas públicas estatales, porque la ley se lo exige y porque los queretanos lo demandan. |
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Precisó, sin embargo, que “no habrá persecución, pero tampoco encubrimiento; la ciudadanía exige información clara y puntual sobre el ejercicio gubernamental del pasado inmediato”, sostuvo. José Eduardo, hijo del ex gobernador, Antonio Calzada Urquiza, también asumió el compromiso de reducir su salario y el de todos sus colaboradores en la administración pública. “En congruencia con los tiempos actuales que demandan austeridad, hoy instruyo para que los sueldos de los funcionarios de primer nivel, comenzando con el titular del Ejecutivo, se reduzcan de manera proporcional para llegar a un ahorro de más de cien millones de pesos al año”, mencionó Calzada Rovirosa. Más que un discurso político “a la mexicana”, de esos plagados de mensajes cifrados y conceptos escondidos entre las palabras, el nuevo gobernador de Querétaro, el número 34 para ser exactos, hizo un discurso entendible para todos, con promesas para todos. “Durante mi gestión, la atención con calidad y oportunidad -en las áreas de salud y educación- dejarán de ser retórica”, fue uno de los tantos que asumió. Los compromisos fluyeron; con el turismo, con la ecología, el deporte y la cultura; con la Universidad Autónoma de Querétaro, institución a la que le prometió la seguirá apoyando. Serán, de arranque, 150 días de plazo para cumplir los primeros compromisos y echar andar los primeros planes. Mediante un gran pacto social”. El inicio de su gobierno, dijo a modo de resumen, es “el principio de una nueva historia que escribiremos juntos”. Los aplausos de la mayoría invadieron el histórico recinto; sucedió en trece ocasiones; casi a cada compromiso que era lanzado en limpia oratoria, la concurrencia le respondía con entusiasmo, con efusividad, como queriéndole responder y decirle que sí, que estaban de acuerdo. *Fiesta tricolor La llamada “clase política priísta” se vistió de gala para disfrutar el regreso -“con todo”, dijera uno de los tantos asistentes- del tricolor al poder. Y vaya que lo demostró. El mismo José Calzada se encargó de dejarlo en claro al refrendar, en su discurso, el orgullo que sentía de ser miembro de ese partido. Más todavía, al dedicar los últimos diez minutos de su intervención, para agradecer a quienes -todos del PRI- le ayudaron y confiaron en él. La lista se hizo extensa; agradeció a la presidenta del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Beatriz Paredes “por tu apoyo y confianza”; a “mi buen amigo”, Roberto Madrazo Pintado; a Manlio Fabio Beltrones, “quien en todo momento no dudó en ser solidario con su compañero Senador, cuando a muchos les parecía imposible aspirar a lo que juntos logramos”. Y así, muchos, muchos agradecimientos. Después vino la fiesta al puro estilo del otrora “partidazo”; las porras a la salida del Teatro de la República; el apapacho con la gente de las colonias populares, que siguieron al nuevo gobernante hasta la Casa de la Corregidora; la foto con ellos, con los fieles priistas. Luego, las primeras acciones como gobernante. Primero, en la Casa de la Corregidora, en donde le tomó protesta a los integrantes de su gabinete; luego, en la instalación del Consejo Estatal de Salud. Caminó al Jardín Guerrero para estar en la toma de protesta del nuevo presidente municipal de Querétaro, el panista Francisco Domínguez Servién, a quien le estrechó fuertemente la mano, lo felicitó y le regaló varias palmadas en la espalda. Así lo hizo en otros tres municipios más; con el presidente municipal de Peñamiller, miembro del partido Convergencia. Luego, con ‘Polo’ Martínez, quien es alcalde de Ezequiel Montes y el primero en la entidad que surge del Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Cerró en San Juan del Río, en donde el PRI -al igual que en el estado- recuperó la plaza después de cinco trienios panistas solamente interrumpidos por uno que encabezó la priista, Jacaranda López Salas. Allá continuó la fiesta, y fue en grande. Allá, Pepe Calzada siguió siendo arropado por los del tricolor que regresa al poder después de doce años de ausencia, de la mano de José Calzada, un político de la nueva camada del tricolor. * “Hijo de tigre, pintito” ” Hijo de tigre, pintito”, dijo -también feliz, también priísta- el ex gobernador Antonio Calzada, padre del nuevo mandatario queretano. |
