18 de noviembre del 2009

Código Político. Sin impunidad

Por Juan José Arreola

La versión que se ha difundido más profusamente, refiere que el ex presidente municipal, Manuel González Valle, se encontraba de vacaciones por Europa cuando se enteró de que acá, en Querétaro, la comidilla era la acusación que había lanzado su compañero de partido, Francisco Domínguez Servién. El actual presidente municipal dijo, palabras más palabras menos, que su antecesor -Manuel González- y el antecesor de éste -es decir, Armando Rivera Castillejos- le habían heredado un “boquete” financiero que superaba los 800 millones de pesos.

Este déficit financiero, que prácticamente tenía inmovilizado al gobierno municipal, se debía a la gran cantidad de personal contratado que, en términos llanos, no se necesitaba, y que llegó a ser de mil personas más de lo requerido.

González Valle, según la versión popular, suspendió su viaje de descanso por el viejo continente para, de inmediato, venir hasta Querétaro “a dar la cara” y, obviamente, a rechazar la acusación.

*Versión restringida

El ex alcalde y ex candidato a gobernador por el Partido Acción Nacional (PAN), Manuel González, decidió acudir a no más de media docena de medios de comunicación de la capital queretana, para que a través de éstos, se difundiera “su verdad”.

En términos generales y en todos los medios en donde estuvo, dijo lo mismo. Que no había desvío de recursos, que era falsa la versión de que el déficit se debía a sobre-contratación de personal y que, más bien había gastado mucho dinero, más del presupuestado, en su afán por realizar más y más obras públicas.

Además, aceptó que no previó la crisis financiera mundial que azotó a decenas de países, incluyéndose a México y, obviamente, al estado de Querétaro.

Después, Manuel González Valle desapareció; incluso, un día después un grupo de reporteros, 28 para ser exactos, lo esperaron más de una hora, pues había circulado otra versión más, de que dictaría una conferencia de prensa para demostrar su inocencia; que incluso llevaría documentos para sostener su dicho.

No llegó, no hubo aclaración.

Casi un mes después de esta situación, el gobierno del panista Francisco Domínguez Servién, había despedido ya a poco más de 500 personas del gobierno municipal, en el entendido de que nada tenían que hacer en el gobierno.

Dicho en términos llanos, en la práctica se refería que la causa del déficit financiero -o por lo menos una de ellas- fue la sobre-contratación de personal.

*Clara responsabilidad

En su sesión ordinaria del 28 de octubre, los integrantes del cabildo de Querétaro aprobaron -por unanimidad- la conformación de la “Comisión para la Investigación y Evaluación de la Administración Municipal de Querétaro 2006-2009”.

Su trabajo es muy claro: informar al cabildo y a la ciudadanía de los resultados de los análisis de las causas que ocasionaron el déficit financiero que enfrenta el gobierno municipal y, en su caso, turnar dichos resultados a las autoridades competentes a fin de fincar o deslindar responsabilidades y sanciones que procedan.

Si es cierta la versión que Manuel González Valle vino a decir a Querétaro, está clara su responsabilidad, pues claramente los ordenamientos legales establecen que el presidente municipal debe ejercer el presupuesto, previendo no sobre-endeudarse y, por supuesto, teniendo la visión de considerar variables como la crisis económica sucedida.

*Igual en la legislatura

El asunto, sin embargo, no parece que concluya aquí y así.

Hay un caso muy parecido que podría ayudar al análisis de la situación.

El mes pasado, en octubre, el diputado por el Partido Convergencia, José Luis Aguilera Rico, denunció que en un lapso de solamente dos meses -agosto y septiembre de este año- ex diputados locales del Partido Acción Nacional (PAN) autorizaron la contratación de 49 empleados en la legislatura del estado, sin que hubiera necesidad de sus servicios.

Estas contrataciones -aseguró- se hicieron exclusivamente con fines políticos, para saldar “deudas” electorales o para beneficiar amistades; fueron contrataciones de “compadres, amigos, políticos. Fueron compromisos; prácticamente son erogaciones que autorizó el ex diputado (Eric) Salas, quien era presidente de la Comisión de Presupuesto”, afirmó el legislador.

Más aún, Aguilera Rico especificó que “todos (los nuevos contratados) son gente del Partido Acción Nacional, de los cuales por lo menos 20 de ellos participaron en la campaña de Manuel González Valle (ex candidato a gobernador)”.

Aseguró que en ese mismo lapso de tiempo fueron autorizados incrementos salariales de ese personal recientemente contratado, y puso como ejemplo el de una secretaria, adscrita a la Contraloría del Poder Legislativo, que pasó de percibir once mil pesos al mes, a 40 mil.

El diputado Aguilera comentó que estas irregularidades fueron descubiertas apenas inició la actual 56 legislatura; en los días que llevan como diputados se han dedicado a tratar de limpiar “el tiradero” que les dejaron sus antecesores, los integrantes de la 55 legislatura.

Si es real lo dicho por el diputado de Convergencia, está claro que existe mal uso de los recursos públicos… igual que en el municipio de Querétaro.

El asunto es que en ambos casos, y en los demás que se han denunciado y que prácticamente involucran a todos los municipios de la entidad, la conclusión no se estanque en versiones de los directamente involucrados; en cruce de acusaciones sin más.

Lo importante, lo que se debe de entregar a la sociedad es la explicación de qué fue lo que sucedió; si hubo o no acciones ilegales y, si es el caso, castigar a los culpables. No importa que digan que lo hicieron de buena voluntad.

Otra salida simplemente llevará a las actuales autoridades a convertirse en cómplices.

Comentarios