10 de mayo del 2010

A la madre

Héctor Sinecio Moreno

No suelo ser supersticioso porque dicen que es de mala suerte, así que prefiero evitar caminar por debajo de escaleras, romper espejos derramar sal y últimamente reunirme con algún Manolo antes de una fecha importante, insisto es precaución, hace días antes de la elección de consejeros en el PAN Alfredo Botello Montes ignoró esa advertencia y junto a su hermano Gustavo se tomó unos tragos con Manuel González Valle en un establecimiento de Universidad y ya vio lo que pasó, todos los grupos ganan con excepción de uno, aquel representado por los duros o lo que queda de ellos.

Lo digo pues hace no mucho tiempo un consejo político panista que no incluyera a figuras como Jesús Carlos Hernández, Alejandro Delgado o Alfredo Arévalo, era difícil de imaginar ahora lo difícil es ubicar a alguien identificado con los “Duros” porque súmele que generacionalmente no hubo renovación del grupo custodio, eso si los “Neos” también sufrieron una extraña metamorfosis pues la ausencia del poder retorció las geometrías políticas reconformando un nuevo orden al interior del blanquiazul, donde siendo 85 los elegidos y 96 los registrados estadísticamente era más complicado no llegar que hacerlo y los “Duros” lo lograron.

Las elecciones al interior de Acción Nacional pueden dar al profano una falsa percepción de simplicidad aberrante, además de lo curiosos que se ven con sus cartulinas de Sí y No, pero en esta maratónica jornada nada más lejano a la realidad, pues desapareció la clasificación tradicional, por otro lado las “fórmulas” dejaron vía libre a los jóvenes encabezados por Pepe Báez para aglutinar afinidades de duros sin los rancios con neos anticharamuscos y proponer a moderados de los otros grupos, por ello se dice que los primeros diez consejeros lo son de facto pues suelen ser aquellos que integran prácticamente todas las listas como Michel Torres, la contienda se dio del lugar 11 al 35 pues en este rango se encuentran los operadores y actores políticos más importantes al interior del PAN como Guadalupe Murguía.

El siguiente rango que incluye del 36 al 56 son netamente alternativos, pues suele suceder que los simpatizantes de un grupo no coincida con alguna de las propuesta del grupo y opte por alguien externo pero no necesariamente antagonista, sucedió con Sonia Rocha o Alejandra Ledesma, a partir de aquí al 80 entran los rezagados, quienes fueron castigados por su grupo o que están desgastados y están demasiado débiles para negociar o competir, este fue el caso de los duros y de Alfredo Botello.

La elección da para hacer varias reflexiones, en el nacional la consagración de León Enrique Bolaños como importante operador del panismo al meterse dentro de los seis primeros y en la lista del consejo estatal demostrar porque es el coordinador de la fracción al ser el mejor posicionado sobre sus compañeros diputados, siguiendo en la nacional sorprende de igual manera la llegada de Ignacio Loyola Vera, entre otras cosas porque no hizo otra cosa más que inscribirse y la gente votó por él, nadie puede precisar ¿si fue un voto contra Garrido? o ¿un premio a Nacho acaso por demostrar que tiempo y salivita lo curan todo?, lo cierto es que todos votaron por “Nacho” quien a la distancia se reivindica entre los panistas como su mejor ex gobernador aunque precisamente fue de panistas, de lo que más careció su administración.

La decepción fue Paco Domínguez, pues libró una campaña por todo el estado con el fin no de ser el primero, sino evitar ser el segundo después de Armando Rivera, para ello buscó literalmente a todos, teniendo eventos todos los días previos que incluían una logística como transporte, sonido entre otras cosas, como una avanzada al igual que si fuera una elección constitucional, todo ello para enviar una señal mediática de fortaleza por ser el primero.

Como dato aparte, mal sabor de boca dejó a los blanquiazules la confrontación verbal y de anónimos entre Armando Rivera y Paco Domínguez, que no abonó en nada al proceso pues en medio se les metió Nacho y en el consejo estatal Paco estaba asegurado y Rivera entró en el 19, por lo que no había en teoría otra cosa que un choque de egos muy grandes, donde los dos tienen cola que les pisen y sus respectivas lenguas son sus peores enemigas, como dato anecdótico del lodero, les diré;

Uno que Rivera exhibió su mitomanía y amnesia política, al olvidar que le pidió a Diego Fernández de Cevallos y a Fernando Gómez-Mont Urueta que intervinieran para dejarlo participar y luego los dejó mal parados, cuando en San Gil se reunió con Beatriz Paredes primero y con Elba Esther Gordillo después para pedirles un espacio, es por ello y tras sondear en Convergencia, que en ese desayuno en su casa en Jurica se anima a decirle a PEPE, que su esposa le sugiere buscar la candidatura por el PRI y que filtra a sus corifeos en los medios su viaje a los EE.UU. para celebrar su cumpleaños, que lo mandan llamar de Cobián para hablar de los cuatro elementos, usted sabe agua, tierra, aire y fuego, en menos de dos minutos y sin derecho a réplica.

Dos que Paco Domínguez por su lado tiene una vinculación histórica al PRI desde el suegro, pasando con Rodolfo Monroy y Fernando Ortiz Arana quienes le abren la puerta de la Unión Ganadera Regional, sin olvidar su cercanía a Roberto Madrazo Pintado sobre todo en el 2000, además de varias peccatas minutas como dar a conocer el asunto de unas casas de las que existe la duda si fueron entregadas o no.

Por el bien del propio PAN ojala esta salvajada no se traslade a la elección de la dirigencia juvenil, que también representa de alguna manera un espacio pues ya se perfilan Benjamín Muñoz y Agustín Dorantes como serios aspirantes respaldados respectivamente por Rivera y Domínguez, una tercera vía podría ser el internacionalmente desconocido FELIFER (Felipe Fernando Macías) quien sería respaldado por Micaela Rubio y Antonio Rangel, donde nuestro pronóstico coincide que se irán a una segunda ronda y Muñoz decide.

* Los números son claros para el Consejo Nacional, Anaya logro 7 integrantes, Domínguez 3, Rivera 2 y Botello 1.

* Para el Consejo Estatal, Anaya consigue 35, Rivera 20, Domínguez 18 y Botello 12.

Pero insisto, existe un importante grupo que nominalmente pertenecen a estos grupos, pero que pueden reagruparse y acomodarse dependiendo las circunstancias y coyunturas políticas.

Resumiendo; Anaya logra afianzarse y legitimarse con poco mas de mil simpatizantes que eligieron un consejo ahora para él a modo que difícilmente lo removerá y con opción a reelegirse, único beneficiario del pleito entre Paco y Chapulina pues es el fiel de la balanza. Rivera tras hacer las paces con Garrido, obtiene una alianza que le permite salir del olvido político y gracias a sus mitomanías, logra un reposicionamiento mediático. Domínguez despreció formar un consejo consensuado y optó por ir por todas las canicas, no quiso hacer sacrificios como Anaya quien dejó en suspenso a Toño Rangel, por otro lado pacto con vías alternas y los no alineados.

De los Duros encabezados por Alfredo Botello se pueden dar por bien servidos, si el Ministerio Público no los manda llamar por manipulación de cadáveres.

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