01 de julio del 2010

Código Político. Igualitos

Juan José Arreola

Las banderas de la democracia, la honestidad y la moralidad que por más de 50 años distinguieron al Partido Acción Nacional (PAN), han quedado rotas por la decisión de los blanquiazules – de Querétaro y del país- de liarse con los priistas en el terreno de éstos. El PAN dejó su lugar y descendió al infierno para poder utilizar el vituperio, la grosería, la ilegalidad en aras de mostrar a la ciudadanía lo que ya sabíamos del PRI; que es un partido político que no va a cambiar.

En el ámbito nacional, los panistas han apostado por la ilegalidad, al intervenir las conversaciones privadas de los gobernadores de Oaxaca, Puebla y Veracruz, en aras de demostrar que han metido las manos en los procesos electorales para inclinar la balanza a favor de sus candidatos.

El juego sucio del PAN muy probablemente poco o nada le reditúe en los resultados electorales del próximo fin de semana. Más bien parece una estrategia para tratar de tener elementos cuando llegue el momento de la disputa judicial.

Lo que hoy sabemos del PRI, refuerza lo que ya conocíamos. Lo grave del asunto, además de haber revivido sus marrullerías, es que a pesar de las mismas, las tendencias los colocan a la cabeza de las preferencias en las 12 entidades en donde habrá elecciones.

Paradójico, pero así es, hasta ahora.

* La historia en Querétaro

En la entidad, algo muy parecido sucede. Los presidentes del PAN y del PRI, Ricardo Anaya y Braulio Guerra, se han enfrascado en una guerra de insultos, acusaciones y despropósitos, que los ha colocado exactamente en el mismo nivel.

Ambos han seguido la norma de que “el fin justifica los medios”; es decir, todo se vale con tal de dañar al contrario.

Por eso han mentido; por eso han hecho uso de sus influencias gubernamentales y por eso, también, han caído en el lodazal del vituperio fácil.

Acusaron mutuamente a alcaldes y ex alcaldes de ambos partidos políticos, de haber contratado onerosamente al mismo despacho contable para que en representación de los gobiernos, recuperara recursos económicos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Hubo administraciones que le pagaron al despacho Latorre & Asociados, hasta 35 por ciento de lo recuperado, lo que le redituó, por ejemplo, que en un solo mes de dos millones de pesos.

El miércoles anterior, el presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI y regidor en el municipio de Querétaro, Braulio Guerra Urbiola, junto con regidores del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y del Partido Nueva Alianza, presentó denuncia penal en contra del ex Secretario de Servicios Municipales en el ayuntamiento de Querétaro, por el delito de Uso Indebido de la Función Pública y de Cobros ilegales.

Guerra Urbiola explicó que uno de los elementos de prueba que presentaron fue la decisión del ex servidor público, Alejandro González Valle, de contratar al referido despacho contable para que, a nombre del municipio, recuperara cerca de 47 millones de pesos por concepto de Derecho de Alumbrado Público (DAP), pagado a la CFE.

El regidor dijo que dicho despacho, cuyo titular es Ricardo Latorre Camargo, cobró el 30 por ciento más IVA del monto total recuperado, en calidad de honorarios por sus servicios, lo que representó 12 millones de pesos.

El hecho -explicó Braulio Guerra- es que los recursos correspondientes al DAP, deben ser devueltos por la CFE a los gobiernos municipales sin necesidad de gestión alguna, pues es un ordenamiento legal.

* También los priistas

En respuesta, el presidente del CDE del Partido Acción Nacional (PAN) y diputado local, Ricardo Anaya Cortés, presentó copias de los contratos y las facturas que expidió el mismo despacho, a los gobiernos municipales de Colón y El Marqués, del trienio 2000-2003 y de Pedro Escobedo y San Juan del Río, en el trienio 2003-2006, por concepto de la misma función; esto es, de recuperar el DAP de la CFE.

Todas estas administraciones estuvieron encabezadas por funcionarios surgidos del PRI lo que, en la práctica, coloca a los servidores públicos de ambos partidos, en similitud de condiciones, dijo Ricardo Anaya.

El dirigente del blanquiazul queretano aseguró que el convenio pactado con el gobierno municipal de El Marqués es el más elevado, pues está firmado por el 35 por ciento de lo que se recupere, para cubrir los honorarios del despacho contable.

No obstante lo anterior, el presidente del PAN negó que esta situación fuera ilegal, “pero si yo fuera presidente municipal, lo anularía”, dijo.

Ambos políticos se retaron a llevar la situación ante la Procuraduría General de Justicia, a lo que se negó el panista, quien ratificó que la acción no la considera como delito, en tanto que los priistas decidieron presentar nuevos elementos de prueba en su denuncia penal contra Alejandro González Valle, el hermano del ex alcalde, Manuel González Valle.

* A futuro

Ni es un asunto menor, ni una gracejada ni mucho menos acciones que sean de utilidad. El enfrentamiento entre el ex secretario particular de Francisco Garrido Patrón y el regidor en la administración municipal que encabeza Francisco Domínguez Servién han demostrado que muy poco les importa los valores y que nimia estima le tienen a la ciudadanía.

Lo malo para ellos, para sus partidos y para sus futuros candidatos, es que la guerra actual muy seguramente puede convertirse en la abstención en el 2012 o, en el peor escenario, un voto de castigo que, en la práctica será un voto para otros partidos políticos.

Seguir insultándose, seguir mintiendo construirá el camino al infierno político electoral de panistas y priistas. La única duda es si con su auto destrucción, México y Querétaro puedan iniciar una nueva época en donde prevalezca la ética y, realmente, el beneficio ciudadano.

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