13 de julio del 2010

Código Político. Solo

Juan José Arreola

El alcalde de Querétaro, Francisco Domínguez Ser-vién, abandonó la sesión en la que el presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Jorge Herrera Solorio rendía su primer informe, luego de que éste le reclamara la falta de apoyo económico. Sentado en la cuarta fila de butacas del Teatro de la República, Francisco Domínguez, del Partido Acción Nacional (PAN), seguía con atención las palabras de Jorge Herrera, cuando éste aseguró que el munícipe “negó tal apoyo a la justicia queretana”.

Luego, el presidente del TSJ remató: “sin embargo, gracias a la solidaridad y sensibilidad del gobernador, quien asumió el gasto económico, se cuenta con juzgados municipales en esta partida judicial”.

De inmediato, Domínguez Servién se levantó y salió del recinto teatral para encaminarse a la puerta principal, en donde fue abordado por su Jefa de Prensa, Guadalupe Navarro.

La funcionaria lo convenció, primero, de escucharla; luego lo condujo a un lugar apartado en donde platicaron por espacio de unos 3 minutos.

Acto seguido, Francisco Domínguez se reincorporó a la sesión informativa del TSJ.

Al concluir la reunión, el alcalde queretano declinó hablar sobre el reclamo que le hizo el presidente del TSJ, aún cuando el asunto sí lo abordaron otros panistas, como el diputado local, Marcos Aguilar Vega.

El legislador lamentó el pronunciamiento del presidente del TSJ y, más aún, que entrara en contradicciones, pues primero solicitó más apoyo económico; después planteó que no requería dinero y ahora, reclama al munícipe que no le haya ayudado.

Por esto, el diputado Marcos Aguilar adelantó que solicitará que Jorge Herrera Solorio comparezca ante la legislatura del estado para que explique la situación económica del tribunal.

* Batallas sin ejército

Lo escrito líneas arriba sucedió apenas el jueves pasado, en un Teatro de la República atiborrado de políticos queretanos en donde, paradójicamente, Francisco Domínguez habrá sufrido el momento de mayor soledad en su administración.

Es un hecho que muy claramente refleja lo que han sido los 9 meses y días de la administración municipal que preside el panista Domínguez Servién: el militante del PAN en Querétaro con el mayor cargo público de la entidad, sin el apoyo real de sus compañeros de partido pero también sin el respaldo de su partido como tal, como institución.

Un alcalde que durante todo este tiempo que ha gobernado, ha tenido que remar a contra-corriente en varios aspectos porque no ha habido una política institucional del PAN tendiente a “arroparlo”, a fortalecerlo y, finalmente, a proyectarlo como la “punta de lanza” del blanquiazul queretano.

Por el contrario, la ineficacia del panismo estatal -dividido, sin acuerdo tácito y olvidado por su dirigencia nacional- ha provocado no solamente que desaprovechen a Francisco Domínguez; literalmente se han desentendido de él.

Al arranque de su administración, cuando el alcalde advirtió del grave déficit financiero que encontró en el gobierno municipal, heredado de su antecesor, el también panista, Manuel González Valle, en lugar del abierto apoyo que se suponía iba a recibir, hubo quienes, panistas, lo condenaron.

Prácticamente le exigieron que “no descobijara” a González Valle, y poco faltó para que le exigieran silencio.

Octubre, Noviembre y Diciembre -lo ha dicho a sus amigos y más cercanos colaboradores- ha sido para Francisco Domínguez el peor periodo de su vida; no solo de su carrera política. De su vida.

* Blanco fácil

Esta debilidad política, conjugada con la fortaleza del priísmo -por su crecimiento electoral y por su cohesión interna- ha permitido que Francisco Domínguez se convierta en el centro de la ofensiva del tricolor.

El viaje a Chile que realizó Domínguez, para conocer procesos de reciclaje de desechos, se convirtió en un buen motivo para que el PRI dejara ir su ofensiva y cuestionara la validez ética y moral de esa salida.

Impactó a tal grado la crítica de que fue objeto (sin prácticamente respuesta alguna de los panistas) que Francisco Domínguez decidió cancelar un segundo viaje al extranjero, específicamente a España, a recoger el premio “Escoba de Oro”.

La intrascendencia es si viajó o no; lo fundamental es el motivo que llevó a la decisión.

Y otra vez, el PAN no apareció.

Antes, el choque político con el grupo de ambulantes comandado por Sergio Razo -afiliado al Partido Convergencia y auxiliar del diputado José Luis Aguilera Rico- y después, con el caso de la clausura de los anuncios espectaculares con publicidad de la agrupación “Católicas por el Derecho a Decidir”, ha estado solo.

Por eso es que el balance político de los 9 meses y días que ha fungido como alcalde de la capital, no es favorable, independientemente de que en otros sí lo sea.

La apuesta de sus opositores, obviamente, es el profundizar el desgaste político, reducir su impacto social entre la comunidad municipal y, por ende, reducir las posibilidades político electorales del PAN y de Francisco Domínguez en lo particular.

A pesar de todo, de este balance (parcial y a vuela pluma) y de las potenciales consecuencias de la situación, el tiempo y las salidas viables, están disponibles.

Alcanzarlas, tiene que ver con la recomposición de panismo queretano que encabeza Ricardo Anaya Cortés y que como tal, como partido, como instituto, no ha sido capaz de identificar la problemática; menos de enfrentarla y acabar con ella. Ya no digamos de plantear soluciones.

Con todo y los tropiezos, errores y enojos, Francisco Domínguez lo ha intentado. El PAN no y ya es tiempo de que lo haga, si quieren ser opción de gobierno para el 2012.

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