Es indultada pero quisiera seguir en la cárcel
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Este miércoles, poco después de la una de la tarde, Francisca, junto con otras 22 personas -20 hombres y 2 mujeres más- obtuvo su libertad por la gracia del indulto que les otorgó el gobierno del estado de Querétaro, en conmemoración a similar acto de liberación de presos que realizara, hace 200 años, el cura de Dolores, Miguel Hidalgo y Costilla. Francisca Santiago, sin embargo, no entiende de estas ceremonias ni de los símbolos patrios; lo que le preocupa es su soledad. Cada vez que algún reportero le hace una pregunta, ella repite que está sola; “estoy solita”, dice, y que no sabe qué va hacer ahora que está fuera del penal. En voz muy bajita comenta que su esposo la maltrataba mucho, que tenía otra mujer con la que se gastó todo el dinero que le quitó a ella, a Francisca, que eran sus ahorros de toda la vida. Durante el tiempo que estuvo en prisión ningún familiar la vino a buscar. Nadie, ni sus 2 hermanos ni sus 3 medias hermanas. Este miércoles no fue la excepción. Ninguno de los 5 vino y por eso es que su mayor preocupación es saber qué va hacer. Una y otra vez dice que prefería no salir; que está mejor adentro, en el penal femenil de San José El Alto. Por eso muy poca atención puso en lo que afirmó el gobernador del estado, José Calzada Rovirosa, quien recordó que hace 2 siglos, cuando abrió las puertas de la cárcel de Dolores en el estado de Guanajuato, Miguel Hidalgo les dijo a los presos que les otorgaba la libertad a cambio de que se comprometieran con la lucha por México. Hoy, Calzada Rovirosa les comentó a los 23 indultados, que la sociedad les otorgaba su libertad a cambio de su compromiso por Querétaro que, en la práctica implicaba una oportunidad de iniciar una nueva vida. Gonzalo, por su parte, se siente desorientado; él también obtuvo su libertad y por eso está agradecido. “Estoy muy contento de que nos haya puesto en libertad el gobernador”, dice, a pesar de que, al igual que Francisca, nadie estuvo para recibirlo. “No vino mi familia, así que me voy solo, en camión” hasta la colonia Menchaca, en donde está su domicilio. Cuando se le pregunta su nombre, responde: García González Gonzalo, como lo hizo por varios años al interior del penal, dando primero el apellido. Para el gobierno de la entidad, el indulto a las 23 personas representa uno de los actos más significativos pues con él se recuerda los hechos realizados por los hombres que lucharon por la libertad, según refirió el secretario de Gobierno, Jorge García Quiroz. Concluida la ceremonia, apenas unos minutos después de haber obtenido su libertad, a Francisca Santiago Casimira una ex interna le ofreció su casa para que ahí se fuera a vivir, pero prefirió irse, por ahora, a las instalaciones de “Ministerios de Luz en la Sombra”, una asociación cristiana que envió por ella. “Mejor me hubiera quedado adentro”, alcanzó a musitar, aunque nadie, o casi nadie la alcanzó a escuchar. |
