Código Político. Polleros
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Juan José Arreola “Si cabrón, se perdieron, me quitaron el carro” fue la expresión exacta, palabra por palabra, que lanzó Arturo Mayorga Villeda cuando uno de sus amigos y también “pollero” le preguntó por el paradero del autobús y de los migrantes que en él iban y que había salido el 17 de marzo del 2010. |
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El encuentro fue en la comunidad de la Yerbabuena, 8 días después de que secuestraran el camión en el que viajaban una treintena de emigrantes rumbo a Estados Unidos. Un día antes, Arturo Mayorga le había encargado a Esteban García Pérez que fuera a informar a los familiares de todos los landenses que iban en el camión que se perdió, que “los muchachos” que en él viajaban estaban perdidos. “¿Y qué gente se lo quitó?” preguntó la esposa de uno de los que iban en ese transporte. “No sé. Me imagino que unos mafiosos”, respondió Esteban. Eso sucedía el 23 de marzo del año pasado.
*Rumbo al extravío Esteban García, además de ese encargo especial, era el responsable de reunir a todos los serranos que querían irse a Estados Unidos. Pasaba de casa en casa avisándoles el día y la hora en que saldría el camión. También les decía lo que tenían que pagar: mil 800 dólares por el servicio de llevarlos desde la Sierra Gorda de Querétaro hasta la frontera con Estados Unidos. Además les pedía, por adelantado, mil 300 pesos mexicanos para pagar a esos “mafiosos”, a fin de que los dejaran pasar. Esa ocasión les cambió tres veces el horario de partida, hasta que finalmente quedó establecido a las 2 de la tarde del 17 de marzo del 2010. Quince horas y media después, alrededor de las 5 y media de la mañana del 18 de marzo, fue atacado por un grupo de personas que iban cubiertas del rostro y portando armas gruesas. Se encontraban muy cerca de Ciudad Miguel Alemán, en el estado de Tamaulipas. Menos de un mes después prácticamente hicieron lo mismo. “Armaron” otro viaje con más personas de la zona que querían irse a territorio estadounidense. En esta ocasión rentaron un autobús marca Dina con número económico 3039 y placas de circulación 237RMZ. El viaje se inició el 5 de abril del 2010. Aproximadamente a las 10 de la noche de ese día fue visto, estacionado, en una estación de gasolina que se encuentra muy cerca de Salinas Hidalgo, en el vecino estado de San Luis Potosí. Así desaparecieron, hace un año, de 40 emigrantes queretanos, hidalguenses y potosinos. Viajaban en dos autobuses con rumbo a Estados Unidos; uno salió el 17 de marzo y el otro 5 de abril de 2010, pero antes de llegar a territorio estadounidense fueron interceptados.
*Los amigos La semana pasada, elementos de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) detuvieron a Bernardo González Jiménez, Esteban García Pérez, Arturo Mayorga Villeda y J. Abel Garay Martínez. El agente del Ministerio Público de la Federación les dictó auto de formal prisión por su probable responsabilidad en la comisión de los delitos de violación a la Ley General de Población en su modalidad de tráfico de indocumentados y asociación delictuosa. Un par de días después de la detención, el alcalde Gabino Landa Rubio fue entrevistado por el reportero Erick Ramírez Ponce del semanario El Regional. En la charla, al referirse a los 4 probables “polleros” detenidos, el munícipe afirmó que “son gente muy honorable, campesinos. Unos se dedican al ganado, a cuidarlo… trabajan el campo y otros se quedan a trabajar en pequeños ‘changarritos’ que los han hecho con sus idas a Estados Unidos”. De todos estos ciudadanos -dijo en la referida entrevista- no se conocía que tuvieran alguna actividad ilícita, ni nada de eso. “Yo no tengo ninguna otra opinión más que de buenos ciudadanos, responsables y sobre todo que son familiares de la gente que está desaparecida”. No obstante, testimonios de las familias -como los arriba citados- dan cuenta, por ejemplo, de que desde hace por lo menos 10 años, Abel Garay Martínez se dedica a llevar indocumentados a la frontera con Estados Unidos, labor en el que es auxiliado por su hijo, Rubén Garay Camacho, quien es, por cierto, cuñado del presidente municipal. Las esposas de dos de los emigrantes desaparecidos confirmaron que el referido presidente municipal de Landa de Matamoros, Gabino Landa Rubio, se reunió con ellas en su oficina de la presidencia municipal poco después de haber sido secuestrados sus esposos. Ahí, el alcalde estuvo acompañado por Arturo y Felipe Mayorga Villeda. “Es un gran amigo”, dijo en esa ocasión el presidente municipal, refiriéndose a Arturo Mayorga, para luego agregar que “aquí, lo que se busca, no son culpables, sino que aparezcan las personas”. Testimonios recogidos entre otras familias de los landenses secuestrados, refieren que unos 20 días después, el mismo Arturo Mayorga acudió a sus domicilios y las amenazó, diciéndoles que si lo denunciaban ante las autoridades, sus parientes ya no regresarían, pues él sabía quiénes los tenían detenidos. Arturo Mayorga Villeda, el “gran amigo” del alcalde, visitó casa por casa de los familiares de los desaparecidos para informarles que el autobús que salió el 17 de marzo rumbo a Estados Unidos se lo habían robado “Los Zetas”. |