22 de septiembre del 2011

El Siniestro. La gloria del mapache

 

Héctor Sinecio Moreno

Etimológicamente “foro” proviene del latín “forum” que significa fuera, pues generalmente se trataba de un lugar que se encontraba afuera de las murallas de una ciudad, dice San Google que hoy día se define también, a la reunión donde se discuten temas de interés común para un auditorio que puede intervenir en la discusión, generalmente conducida por un moderador, por lo que el foro de ¿Hacia dónde va la Reforma Electoral?

podría bien haberse llamado curia apologética de la verdad suprema, pues más que diálogo hubo monólogo y mas que ideas, hubo posturas dogmáticas, que presumían ser una auténtica entelequia, buscando exhibir, se exhibieron.

Para empezar fue un engaño, pues los ponentes eran todos de una sola corriente, no ideología aclaro, no hubo pluralidad, es cierto no acudió Roberto Loyola Vera pero francamente no se perdió de nada, si fue José Luis Aguilera Rico en calidad de espectador porque nuestro democrático grupo no le corrió la atención de invitarlo, peor aún aprovecharon su presencia para deslegitimar el foro organizado por el propio Instituto Electoral y donde paradójicamente habían participado, exigiendo al diputado tuviera su propuesta preponderancia sobre la que agrupaciones, organizaciones, partidos y ciudadanos habían realizado, en dicho foro, usando la UAQ para hacerlo en algo políticamente entendible pero poco ético.

Me sorprende que presumiendo expertismo y academia, se hiciera gala de vísceras, cromatofobia y argumentos debatibles ¿Como cuáles? Mire, dejan de lado el dictamen para la modificación del numeral 116 de la Carta de Querétaro, mismo que repercutiría directamente en las legislaciones estatales al contemplar temas como la reelección, candidaturas ciudadanas y la participación directa, como el plebiscito, el referéndum o la revocación del mandato, luego se quejan de una fiscalización laxa al ser ahora cuatrimestral y no entregar el IEQ recibo fiscal a partidos, como si la periodicidad fuera mucho más importante que la profundidad de lo auditable.

En cuanto a los comprobantes sin duda son valiosos, pero para un control administrativo del bien público tutelado que pueda manejar un partido, pero definitivamente no podemos confundir el régimen fiscal que mantienen los partidos, los cuales son muy diferentes al que llevan las personas físicas o morales, pues para empezar los partidos tienen exención fiscal lo que deja sin sentido, sea un recibo fiscal lo que se les proporcione, pues no lo usaran para deducir absolutamente nada, mas aun la auditabilidad por parte del IEQ no es muy diferente del que podría hacer en su caso la Entidad Superior de Fiscalización.

Pues siempre será más fácil que lleguen a auditarte que llevar 30 carpetas o más al área contable, pero lo peor fue cuando llegó el momento de sacar el diván, cuando varios de esos académicos y ex consejeros electorales, confesaron públicamente su Dorafobia o miedo a los mapaches, lo cual sería comprensible en los políticos de cubil que se marean en las banquetas, pero poco acreditable a quien se supone conoce un proceso electoral, pues para empezar cada boleta electoral, tiene hasta seis candados de seguridad, es decir es más fácil que encuentre un billete falso en su cartera, que una boleta adulterada en una elección.

Dirá usted, se hackea la página o se clona la fuente de los resultados, imposible pues cada acta de escrutinio sube a la red, donde inmediatamente es cotejada por los partidos con la que les entregó su representante, más aun, un fraude cibernético seria fácilmente detectado por los conteos propios de los partidos y las encuestas de salida, tal vez el Dr. Miranda conoció alguna inconsistencia, pero si no la denunció como Consejero en su momento, me queda claro que hubo entonces complicidad de su parte, lo que dudo pues con observadores, compulsa de datos y demás, es materialmente difícil exista fraude electoral.

Pero a fin de cuentas ¿Existe una propuesta real de los doce apóstoles de la iluminación electoral? La respuesta es simple, no, son simples parches y añadidos lo que se propone, habrá que decirle a la Dra. Martha Gloria Morales que no existe una reforma electoral que garantice plenamente que la inexistente izquierda queretana gane un proceso electoral, si hay una reforma o no en este momento, poco interferiría en los resultados electorales, si el proceso inicia en Enero empatan los calendarios de la elección federal y local, los días serían naturales nada mas, las precampañas iniciarían una semana antes o después, nada más.

Mas prioritario sería pensar en convocar una reforma electoral a fondo, que no necesariamente debe tener al IEQ como eje, no la teoría del caos electoral que manejan estos profesionales como se autodenominó Martha Gloria Morales, la cual no tiene ahora ni el respaldo del PAN que llevó a la académica en su momento a la Casa Mota, para hablar de una reforma institucional que ni ella misma conocía, tautológicamente es absurdo por otro lado, reformar un Instituto que has calificado de espurio o será acaso ¿Que urge publicar libros que nadie lee? Amorosamente lo pregunto como diría Julio Figueroa.

En el colmo de las excentricidades o la locura algún ex consejero llamó a no votar, en fin, por el contrario reconozco el profesionalismo del IEQ pues estoicos y tolerantes Alfredo Flores y Vidal Concha, escucharon no pocas sandeces y asistieron respetuosamente como invitados a un evento donde sin duda alguna debieron ser ponentes, si acaso se quería fuera eso realmente un foro y no como resultó, el muro de los lamentos de la autodenominada intelectualidad académica, así están las cosas, mientras tanto lo espero este y todos los lunes a las 9:00 pm en EFECTO DOMINO con Lizeth Freyre por www.radiociudadypoder.com, será un gusto que nos sintonice en su computador.

 

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