Código Político. Rectificar el rumbo
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Juan José Arreola
Una especie de “revolución” silenciosa o algo parecido al ajuste de cuentas político, fue lo que sucedió en las filas del Partido Acción Nacional (PAN) en su pasada Asamblea Estatal, efectuada para elegir a 80 de los integrantes de su consejo estatal; esto es, de quienes toman las decisiones y conducen las acciones de este organismo. |
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“Revolución” silenciosa porque pareciera ser que la elección recayó, fundamentalmente en los nuevos políticos del blanquiazul y, contrariamente, se redujo de manera sustancial las preferencias por los viejos funcionarios o líderes partidistas, vinculados con las acciones del pasado gobierno estatal. *Primer mensaje De la lista de 99 candidatos a ser incluidos en el Consejo Estatal del PAN, solamente quedarían fuera 19; es decir, era más probable quedar dentro que fuera de la lista. De los que no fueron electos, vale la pena destacar tres casos. Jesús Carlos Hernández Martínez, quien fungió como Subsecretario de Desarrollo Político durante el sexenio gubernamental de Francisco Garrido Patrón; el ex diputado federal, Alejandro Enrique Delgado Oscoy, así como el delegado de la Comisión para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), Antonio Castillo Willars. El común denominador de ellos es que están vinculados al panismo anterior; al vinculado con la paulatina pérdida de la democracia interna y de la mística blanquiazul. Independientemente de que ellos lo hubieran fomentado o no, pareciera ser que la visión que tiene el panista de base es que había necesidad de darle vuelta a la hoja e iniciar nuevamente. Los panistas también eligieron a 13 queretanos para integrar la dirigencia nacional de su partido; es decir, el Consejo Nacional. La lógica arriba descrita parece ser que se mantuvo en este proceso, pues de los 22 inscritos como candidatos, solamente 9 quedarían fuera. En este caso, algunos de los excluidos fueron Manuel Garrido Patrón, hermano del exgobernador de Querétaro, Francisco Garrido Patrón; el ex diputado federal y aspirante a presidente municipal de Pedro Escobedo, Alberto Vázquez Martínez, así como el ex diputado local en la 55 legislatura, Ricardo Martínez Rojas Rustrián. Gente que podríamos catalogar como de la “vieja guardia” panista tuvo problemas para alcanzar un lugar. Por ejemplo, Alfredo Botello Montes, ex secretario de gobierno con Francisco Garrido. Para la dirigencia nacional quedó en el noveno lugar de 13 electos, mientras que en la contienda estatal se ubicó en el lugar 75 de 80. El ex diputado local y ex presidente de la comisión de orden, Sigifredo Soltero Alvídrez, entró en el lugar 67 al consejo estatal y quedó excluido del grupo de candidatos a integrarse al consejo nacional.
*Quienes si En contraparte, hubo también mensajes muy claros favorables a quienes ahora pudieran representar la nueva visión panista. El primer caso lo representa, sin duda alguna, el presidente municipal de Querétaro, Francisco Domínguez Servién, al ubicarse en el primer lugar de candidatos electos para integrarse al consejo nacional. La elección y su primer lugar refrendan su liderazgo en las filas panistas, además de consolidarse su imagen como el principal activo del PAN en la actual conyuntura. Domínguez Servién, sin embargo, no ganó solo; al consejo nacional llegó un grupo de personas que forman parte del grupo político que al interior del blanquiazul ha logrado consolidar en menos de un año. Jorge Luis Alarcón Neve, Marco Antonio Del Prete Tercero, Isaac Jiménez Herrera, Beatriz Guadalupe Marmolejo Rojas, Eric Salas González y Luis Bernardo Nava Guerrero, forman parte de este nuevo grupo político que encabeza Francisco Domínguez; todos ellos fueron electos consejeros; todos, también, laboran en el gobierno municipal. El segundo bloque -para denominarlo de alguna manera- se refleja en consejeros afines al ex alcalde Armando Rivera Castillejos; al ex gobernador, Ignacio Loyola Vera y al presidente estatal del partido, Ricardo Anaya Cortés. Tal como resultó el proceso de elección, pareciera ser que entre los tres hubo un acuerdo de ir en “bloque”, apoyando a la gente de los tres y, con votos sumados, colocar los más en el consejo estatal. Ejemplo de esta “alianza”, el ingreso al consejo estatal de los diputados en la 56 legislatura local, León Enrique Bolaño, Luis Antonio Rangel Méndez, Micaela Rubio Méndez, Marcos Aguilar Vega, Gerardo Gabriel Cuanalo Santos y María García Pérez Al grupo se suman los ex funcionarios públicos Marco Antonio Guerrero Vega y Eduardo Loyola Vera, así como el presidente municipal de Jalpan, Miguel Ángel Torres Olguín y la diputada federal, Marcela Torres Peimbert. Hacer este recuento tiene la única intención de tratar de sustentar la idea de que el panismo queretano ha podido superar su primera prueba después de la derrota comicial del 2009. Se recompuso, se reagrupó y permitió que las nuevas corrientes tomaran las riendas del partido y, al tiempo, redujera el peso de la anterior agrupación que conducía al PAN. Por eso es que el discurso del presidente del partido, Ricardo Anaya Cortés, fue bien recibido; porque los panistas ya asumían la necesidad de cambiar de conductores. “Rectificar el rumbo – dijo Ricardo Anaya- es reconocer que somos un partido de esencia y existencia democrática. Y déjenme decirlo con claridad: nos equivocamos con las designaciones. Por ese atajo cierto pero ciego de la imposición, por ese atajo de las designaciones, nos fue mal, nos fue muy mal… En el marco de esta renovación de nuestros Consejos, vamos a rectificar el rumbo”. El primer paso, pues, ha sido dado. Ahora, habrá que esperar que el PAN apueste por eso que les dijo su presidente: rectificar el rumbo. Ya veremos. |
