09 de febrero del 2011

Código Político. Lecciones violentas

Juan José Arreola

Dicen que “las letras con sangre entran” y aún cuando ese viejo refrán, ideológicamente ya no esté acorde con los tiempos actuales, aplica -ni duda cabe- para lo que hemos visto y vivido los últimos días en nuestro congreso legislativo. Va la explicación. Apenas la semana pasada, el diputado local por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) Hiram Rubio García se regodeó al lanzar improperios, insultos y pala brejas de mal gusto a su homólogo del Partido Acción Nacional (PAN), Marcos Aguilar Vega.

En medio de la carretada de descalificaciones y burlas, Rubio García le advirtió al panista, que ni él (Hiram) ni los diputados del PRI aprobarían una sola de las iniciativas de ley que llegue a presentar en esta la 56 legislatura del estado.

Ni un argumento más; simple y llanamente el bloqueo será al más viejo estilo de los caciques del siglo pasado: “por mis pistolas”.

*Consenso nacional

También la semana pasada -un día después de que sucediera lo que arriba narramos- inició el Foro Nacional de Presidentes de las Legislaturas de los Estados, convocado con la intención de consensuar entre los diputados de una veintena de entidades, iniciativas de ley que lleven al país a mejores condiciones.

Los diputados se reunieron en Querétaro para analizar y proponer mecanismos legislativos en 5 temas torales para la nación: Administración y Procuración de Justicia; Seguridad Pública; Educación, Salud, Equidad de Género y Juventud; Desarrollo Social y Económico; y Transparencia y Rendición de Cuentas.

Lo relevante del asunto, más allá del objetivo mismo, fue la disposición de los asistentes para alcanzar acuerdos.

Mientras los diputados queretanos se dedican a cultivar chismes, a lanzar vituperios fáciles y al escándalo mediático, en otras entidades han priorizado dos elementos fundamentales: el trabajo en conjunto entre diputados y gobernantes de diversos partidos políticos y, fundamentalmente, a legislar en beneficio de la población.

Por ejemplo, la presidenta de la mesa directiva del congreso de Nuevo León, la panista Josefina Villarreal González, comentó que apenas en noviembre pasado, la legislatura del estado, en coincidencia con el mandatario estatal, aprobó la Ley de Emergencia Policial, que otorga facultades al gobernador para declarar al Estado de Emergencia y poder llamar a las policías metropolitanas para poder atender la inseguridad.

Destacó Josefina Villarreal la tolerancia que prevaleció entre políticos priistas y panistas -fundamentalmente- para llegar al acuerdo de promulgar esa ley.

*Violencia intempestiva

Una segunda lección aprendida surgió en el caso de Jalisco. El presidente de la mesa directiva, Enrique Aubry de Castro Palomino (del Partido Verde Ecologista de México) comentó que los hechos violentos que se registraron apenas el martes de la semana pasada en aquella entidad, generó por primera ocasión, que se entablara el diálogo directo entre el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo, que en los últimos años no se había suscitado.

Vaya, olvidaron sus diferencias partidistas, los enconos entre políticos y decidieron consensuar. Derivado de esas charlas armaron una propuesta de reforma legal para tratar de evitar que la delincuencia penetre el aparato gubernamental jalisciense.

“El incendio de camiones sucedido antier (martes), provocó que el gobierno del estado convocara a los diputados a legislar sobre los asuntos delincuenciales. El primer paso será implementar los exámenes de confianza, desde el policía, hasta el ministerio público, el magistrado, el juez pues hasta ahora no se aplican”, narró de Castro Palomino.

*Legislar sin presiones

Por su parte, los diputados tamaulipecos trabajan en aplicar puntualmente las propuestas estipuladas en el Plan Nacional de Seguridad.

Una de las primeras decisiones es la de colocar ex militares al frente de las direcciones de seguridad pública en los 14 municipios más grandes, más representativos numéricamente hablando.

La diputada presidenta de esta legislatura, Guadalupe López Valdés (del PRI), dijo que también analizan la implementación del mando único policial; “estamos decididos a realizar esfuerzo conjunto en donde la señal que se le mande a la ciudadanía es de unidad en torno a esa problemática”, dijo.

Especificó, sin embargo, que en conjunto todos los diputados estaban en el análisis de cuál podría ser la mejor forma de legislar “para evitar hacerlo al vapor y después se nos revierta”.

*Tres lecciones tres

Primera lección. Si los diputados de nuestra entidad no entienden que por encima de sus filias y fobias partidistas se encuentra el interés de la entidad (como lo muestra Nuevo León) el tiempo y los sucesos superarán su lento actuar y sus mezquinas actitudes.

Segunda lección. Querétaro tiene el privilegio de no ser escenario de hechos violentos, armados, delincuenciales que agreden a la población. Así era Jalisco y muchas otras entidades hasta que la violencia callejera y delictiva los alcanzó. Fue el acicate para que rearmaran en andamiaje político y se sentaran a dialogar en beneficio de la sociedad.

Ojalá que nuestros diputados no estén a la espera de una condición similar para que cambien sus actitudes y legislen pensando en la ciudadanía, no en sus caprichos o rencores.

Tercera lección. La situación exige leyes y, por lo mismo, responsabilidad de los diputados para construirlas, consensuarlas y aprobarlas. Los tamaulipecos saben que la violencia que vive esa entidad los corretea para legislar. No obstante saben que lo tienen que hacer a conciencia.

La única duda que queda es si las habrán aprendido y, más aún, si las pondrán en práctica.

Ojalá y si. Ojalá.

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