Código Político. Enfrentados
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Juan José Arreola
¿Qué trascendencia tiene el que gobierno del estado de Querétaro le arrebate al municipio de Tequisquiapan, la organización de la Feria Nacional del Queso y El Vino? * Por el queso y el vino Los protagonistas de la nueva trifulca, el secretario de Turismo, Mauricio Salmón Franz y el alcalde de Tequisquiapan, Raúl Orihuela González. |
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El primero empecinado en repetir que el gobierno del estado “rescatará” a como dé lugar, la feria, porque es una actividad de corte nacional, además de que la ley orgánica -dijo- faculta a la administración pública estatal a proceder en tal sentido. El otro, el munícipe, Raúl Orihuela, centrado en asegurar que la tradición de ese festejo es de los tequisquiapenses, no del gobierno estatal. Además, acusó al gobierno estatal de haberle retirado el apoyo económico que tradicionalmente había aportado para la feria, de 1.2 millones de pesos. Así planteadas las cosas, pareciera ser que los gobiernos de distinto signo político-partidista no tienen punto de encuentro; pareciera ser que la guerra por las posiciones, por los votos, por controlar las administraciones públicas, no tiene tregua ni siquiera en este ámbito. Y si eso que aparenta ser esta disputa, es real, entonces queda claro que no hemos avanzado ni un ápice en el camino que conduce a la democracia; es decir, no hemos aprendido lo que significa la tolerancia ni el trabajo en equipo, ni mucho menos, el servir a la sociedad. Lo grave del asunto es que en ambos servidores públicos hay elementos de razón; también en ambos, por consecuencia, habría puntos de encuentro. Sin embargo, los dos han priorizado destacar los elementos que los separan y evadido los que unifican.
* Por el Instituto Electoral Hace menos de 15 días, los diputados locales, Hiram Rubio (del PRI) y José Luis Aguilera (Convergencia) criticaban acremente a los legisladores del PAN, calificando de capricho el hecho de no querer votar “en paquete” con los demás diputados, un candidato único para ocupar el sitio vacante en el Consejo General del Instituto Electoral de Querétaro (IEQ). Hoy está claro que la responsabilidad de esa nominación recae en todos los legisladores; ninguno ha apostado por la conciliación sin opresión. Ningún grupo parlamentario ha buscado tender puentes y por eso ha ganado la intolerancia de Hiram y si, el capricho de León Enrique. A partir de las declaraciones del pasado lunes, pareciera ser que va por el mismo camino este conflicto por la Feria Nacional del Queso y el Vino; tampoco hay puentes tendidos, no hay diálogo. Pareciera ser que las apuestas son para determinar quién es el que gana y quién pierde. No hay conciliación. Es más preocupante pensar -y solamente eso- que el gobernador del estado se encuentre ajeno a estos asuntos (a los dos casos que hemos mencionado). No lo decimos con la añoranza ni con la intención de volver a las viejas prácticas, cuando se cambiaban las cosas con un simple manotazo del gobernante en turno. No queremos eso -por lo menos, nosotros no lo pensamos así- lo que no oculta la ausencia de la capacidad política del gobernador para, por lo menos, pedir a sus colaboradores que concilien en lugar de enfrentar. Que busquen, como el mismo Calzada ha dicho, el beneficio de la comunidad por encima del beneficio partidista. A menos, claro está, que Calzada Rovirosa ya esté pensando en el proceso electoral del año venidero y la orden sea acorralar a los opositores.
* Por la leche El pasado jueves, en el congreso del estado quedó claro que este enfrentamiento del que hablamos empieza a sentar sus reales entre los políticos locales, a quienes les interesa más frenar al rival político antes que aceptar una acción en beneficio de los ciudadanos. Durante la sesión plenaria del congreso del estado, subió a tribuna el diputado del PAN y presidente de la Comisión de Desarrollo Agropecuario, Juan Fernando Rocha Mier. Ahí lamentó lo que calificó como falta de compromiso de Fermín Montaño, quien se desempeña como enlace de gobierno del estado ante el congreso local. Comentó que a él le solicitó información sobre el mecanismo a seguir para el registro en el padrón de proveedores del sistema estatal DIF, para que los productores de leche del estado pudieran inscribirse y así vender sus productos. El diputado recordó que con anterioridad había propuesto su inclusión en el programa de los desayunos escolares y en el de la repartición de los “cuartitos de leche”, todo con el fin de apoyarlos puesto que su situación económica se ha visto afectada debido a las bajas ventas. Acto seguido, Juan Fernando Rocha Mier solicitó a sus compañeros diputados aprobaran exhortar al sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) a que en los desayunos escolares que reparten como parte de sus programas sociales, se tome en cuenta a los pequeños productores de leche del estado. Si los legisladores hubieran actuado conforme a una lógica de servicio social, de atención a la ciudadanía, por lo menos hubieran solicitado explicaciones del porqué de esta tardanza; por qué el DIF no responde, por qué se tarda tanto en responder a un integrante del Poder Legislativo. Si pensaban que la petición de Rocha Mier no tenía sustento político o social, bueno hubiera sido que le respondieran, que le dijeran que estaba equivocado y, en consecuencia, mostrarle los elementos probatorios. Nada. Simplemente se solicitó votar si se estaba de acuerdo o no en que este tema fuera abordado en el pleno. Los 9 diputados del PAN votaron a favor de incorporar el punto al debate; los que estaban del PRI y sus aliados -13 en total- desecharon el punto. Está claro que prefieren el enfrentamiento. |