15 de junio del 2011

Lamentan familiares de Héctor Gutiérrez falta de ayuda

 

FOTO: Uno de los compañeros se arriesgó y captó el momento en que los dolientes salían de la capilla rumbo al cementerio.

  • Exigen a los periodistas no tomar fotos en el funeral
  • Su madre les dice que cuando lo buscó, nadie le tendió la mano
  • Héctor es el tercer queretano muerto por el crimen organizado

“Cuando hicimos la denuncia no nos ayudaron”, le dijo a los reporteros, la madre de Héctor Gutiérrez Aguilar, en el momento en que éstos quisieron entrevistar a ella y a sus familiares. Era el momento en que el cuerpo del migrante pinalense llegaba a su domicilio, en la comunidad de El Ranchito, quien se constituyó en el tercer queretano localizado en una de las fosas clandestinas de San Fernando, en el estado de Tamaulipas.

La madre de Héctor lamentó que durante el tiempo en que anduvo en búsqueda de su hijo y acudió a la Procuraduría General de Justicia a presentar una denuncia por su desaparición, nadie -dijo- le hizo caso y nadie, tampoco, le ayudó.

La situación se tensó más, cuando unos fotorreporteros intentaron tomar algunos aspectos de la situación que se vivía.

A ellos les demandaron, los mismos familiares del Héctor, que no tomaran fotos y que si insistían habría problemas.

“Si ustedes sacan su cámara, nosotros sacamos nuestros machetes”, les dijeron.

Los restos de Héctor Gutiérrez Aguilar llegaron la noche de este viernes 10 de junio a su domicilio particular, ubicado en la localidad de El Ranchito, perteneciente al municipio de Pinal de Amoles, lugar en donde fue velado y sepultado.

Reporteros y fotógrafos de diferentes medios de comunicación acudieron a esta comunidad tratando de conseguir información, objetivo que no pudieron conseguir ya que no les fue permitido por los familiares del occiso, quienes se encuentran indignados con los medios de comunicación.

Esto lo hizo saber la madre de la víctima quien dijo: “como no nos apoyaron cuando hicimos la denuncia… ahora que está muerto entonces si vienen todos”.

Tampoco autorizaron que se hicieron fotografías, pues amenazaron a quienes lo intentaran, de sacar sus machetes.

Los trabajadores de la comunicación optaron por observar desde lejos el triste acontecimiento que vive la familia, que alrededor de las 12:30 del día de este sábado acompañó hasta su última morada a quien en su afán por alcanzar el “sueño americano” encontró la muerte en las garras del crimen organizado.

 

Comentarios