“Agreden” insectos a la Sierra Gorda
Juan José Arreola Unas mil hectáreas de bosques de la Reserva de la Sierra Gorda se han infectado de poblaciones de insectos descortezadores, manifestándose grandes brotes de plaga y propiciando una gran mortandad de árboles. La voz de alerta la emitió la delegación en Querétaro de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), instancia que difundió que la “invasión” de los árboles de la reserva ecológica es de dos especies de descortezadoras: la Dendroctonus frontalis y la Dendroctonus mexicanus. |
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La manifestación de altas poblaciones de estos insectos es considerada plaga, que es lo que sucede ahora en la serranía queretana; “tienen una aparición en los bosques de manera cíclica, por lo que durante los períodos de alta incidencia de brotes, se deben aplicar tratamientos sanitarios para evitar su expansión”. En México, la Norma Oficial NOM-019-SEMARNAT-2006, establece los métodos autorizados para el control de estos insectos, por lo que durante este año se han visto afectadas casi mil hectáreas por esta y otras plagas, permitiéndose el aprovechamiento de 7 mil 885 metros cúbicos de árboles afectados por ellas. El Grupo Ecológico Sierra Gorda, en voz de su asistente técnico, Roberto Pedraza Ruiz, lamentó que derivado de esta situación hay tala de muchos ejemplares, bajo la justificación de que están infectados con la plaga del muérdago y del escarabajo descortezador. La falta de agua hace que los árboles se debiliten con la proliferación de plagas y con la ausencia de un adecuado programa de control, por lo que no existe impedimento para ser cortados. La reserva de la biosfera Sierra Gorda tiene extensión de 383 mil 567 hectáreas, extensión en la que se encuentran más de mil 800 especies de plantas, 131 especies de mamíferos y 363 de aves. En comunicado enviado a la prensa, la Semarnat describe que en su fase adulta, los descortezadores son pequeños escarabajos que miden aproximadamente una tercera parte de lo que mide un grano de arroz. “Las crías se desarrollan dentro de la corteza de los pinos infestados, cumpliendo su ciclo de vida de 4 a 6 semanas”. Los bosques de pino ubicados en la zona de Jalpan de Serra y Landa de Matamoros son atacados constantemente por este tipo de escarabajos, conocido comúnmente como descortezador de los pinos. En poblaciones “normales”, este insecto es parte del ecosistema e incluso facilita la renovación de las masas arboladas, acelera el proceso de muerte de árboles débiles y decrépitos, “permitiendo con ello mantener el dinamismo natural del ecosistema forestal”. Sin embargo, cuando la sequía o las altas temperaturas se asientan en las zonas forestales, los árboles están expuestos a condiciones adversas que los debilitan, favoreciendo el incremento de las poblaciones de insectos descortezadores y, en consecuencia, se manifiestan “grandes brotes de plaga que propician una gran mortandad de árboles”. *Desarrollo de la plaga El ataque se inicia en árboles debilitados por rayos, por incendios forestales, por la competencia con otros árboles, entre otras causas. Una vez infestado un árbol, el brote es capaz de crecer rápidamente trasladándose a los árboles sanos y vigorosos creando así la condición de plaga, explica la Semarnat. Al emerger del árbol, los adultos vuelan en búsqueda de un hospedante nuevo y solamente sobreviven unos pocos días fuera del árbol. Además del daño ocasionado por el insecto al ingresar a la corteza del árbol, la mayor afectación la propician el crecimiento y desarrollo de las crías (larvas y pupas) del insecto y la presencia de un hongo. “Las crías se alimentan de la corteza viva, formando galerías que interfieren con el flujo de los nutrientes, limitando sus procesos fisiológicos de desarrollo, que dan como resultado la coloración amarillento rojiza característica de los árboles plagados”. El hongo, por su parte, se introduce de manera asociada con el insecto, distribuyéndose rápidamente entre la corteza viva hasta su desprendimiento total, determinando así la muerte del árbol. |
