Código Político. Ocupadísimos
|
Juan José Arreola El debate en torno a la reforma político-electoral que ha convocado el Instituto Elec-toral de Querétaro (IEQ), ha generado los primeros roces y contraposiciones entre algunos actores políticos clave. Una parte del debate tiene que ver con los diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y sus aliados (entiéndase Convergencia, PRD, Panal y partido Verde) en el sentido de no abrir la puerta a reforma alguna. |
|
El lunes de la semana pasada lo ratificaron así 3 diputados; José Luis Aguilera Rico, de Convergencia, Bernardo Ramírez e Hiram Rubio, del PRI. Coinciden en afirmar que el tiempo es breve para aplicar una reforma electoral, incluyéndose el tema central -que es el otro debate abierto- sobre la reducción o desaparición de los diputados electos bajo el principio de la representación proporcional. En consecuencia y de una buena vez han dicho los representantes populares que eso de la reforma electoral lo dejarán “congelado”; es decir, sin tocarse y que mejor sean los diputados de la siguiente legislatura, la 57, los que aborden el tema.
*Mucha chamba Lo que mayormente llamó la atención en la serie de justificaciones que dieron a conocer los diputados para no entrarle al asunto, fue el comentario efectuado por el diputado Bernardo Ramírez Cuevas, quien es, nada más ni nada menos que el presidente de la Comisión de Gobernación, Administración Pública y Asuntos Electorales. “Yo he comentado que no alcanza el tiempo y no porque los diputados no trabajemos, pero cuando se trata de una reforma que lleva implicada una situación constitucional, se maneja otro reloj legislativo… si nosotros estamos hablando que el proceso legislativo siguiente empieza en 2012, si anteriormente para la cuestión local iniciaba en marzo y una de las propuestas es que se empaten los tiempos locales con los federales en los procesos electorales, lo que estaríamos hablando que empezarían en enero los dos procesos”, justificó. Técnicamente -supongo- lo que quiso decir es que tienen mucho trabajo, que además ya no es tiempo para una reforma electoral pero que si trabajan y mucho.
*Sin legislar Extraña mucho, digo, ese comentario pues en la revisión de las actividades de los diputados existen grandes vacíos legislativos; es decir, tareas que han dejado de cumplir en su calidad de diputados locales. Dos ejemplos bastarán para dejar clara esta situación. En el lapso de poco más de un mes, entre el 12 de abril y el 17 de mayo, 16 legislaturas locales votaron favorablemente las modificaciones a la Constitución de la República Mexicana que fueron aprobadas por el Congreso de la Unión el 8 de marzo, después de más de un año de debates. El artículo 135 de la propia Constitución establece que para que ésta sea modificada se requiere la aprobación de la mayoría de las 31 legislaturas de los estados. Después de ese año de debate y del mes y días que transcurrieron desde que el Congreso de la Unión envió la referida enmienda a todos los congresos estatales, la 56 legislatura del estado de Querétaro nada hizo. Es tal la ocupación de nuestros diputados que ni tiempo tuvieron para analizar y someter a votación esta reforma. El 5 de mayo del año pasado, el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), Adolfo Ortega Osorio, presentó ante la 56 legislatura del estado una iniciativa de ley a fin de ampliar el tipo penal del delito de trata de personas en el estado de Querétaro. Veinte días después, el 25 de mayo también del 2010, el municipio de Querétaro, representado por el síndico municipal, Miguel Parrodi Espinosa, hizo entrega a la entonces presidenta de la mesa directiva del Congreso del Estado, la diputada Dalia Garrido, la iniciativa de Ley para modificar el tipo penal de trata de personas. Después de 10 meses de haberse presentado estas iniciativas, finalmente los diputados que forman parte de la Comisión de Administración y Procuración de Justicia, aprobaron diversas reformas al Código Penal y al Código de Procedimientos Penales del Estado de Querétaro. La propuesta de reforma, sin embargo, no ha sido presentada al pleno de los diputados y, por ende, es ley inexistente.
*Doble plaza Lo que está sucediendo, desde nuestro punto de vista, es que los diputados -la mayoría- realizan actividades que no corresponden a su calidad de legisladores; están preocupados en otros asuntos menos en cumplir con su encomienda. Por ejemplo, los diputados del PRI, Juan José Jiménez y Bernardo Ramírez Cuevas, forman parte del Comité Directivo Estatal (CDE) de su partido; es decir, tienen doble chamba. El primero es Secretario de Acción Electoral y el otro, Secretario de Organización. Juan José asumió la secretaría referida el pasado 3 de mayo, mientras que Bernardo fue nombrado miembro de la dirigencia de su partido, este 18 de mayo. Apenas este 8 de mayo, el diputado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) fue reelecto como líder estatal de su partido, detentando el cargo que ahora se denomina Secretario General. El legislador de Convergencia, José Luis Aguilera Rico, es el Coordinador Nacional de los Diputados Locales de su partido desde el 16 de abril del año pasado. Sumemos al diputado del tricolor, Jesús Llamas Contreras, quien además es Secretario General de la Confederación de Trabajadores de México (CTM). Por si fuera poco, Dalia Garrido (PRI) trabaja para conseguir la candidatura a la presidencia municipal de Corregidora y María Pérez (PAN) busca la de Huimilpan. Fabián Pineda Morales (PRI) acumula decenas de jornadas dedicadas a repartir despensas, pues quiere ser candidato a la alcaldía de San Juan del Río, mismo cargo que pretende Belem Junco (Panal). Antonio Macías (PRI) hace actividad por la candidatura a la presidencia municipal de Tequisquiapan, Joaquín Cárdenas (PRI) por la de El Marqués, mientras que León Enrique Bolaño (PAN) quiere la de Cadereyta. Y ahí parara… Así las cosas y con tanto trabajo y tanta ocupación ¿cómo queremos que legislen? Tienen razón. Están ocupadísimos. |